Los jugadores del Cádiz CF se refrescan durante un partido del Trofeo Carranza.
Los jugadores del Cádiz CF se refrescan durante un partido del Trofeo Carranza.
Cádiz CF

El Trofeo del Cádiz CF

Lejos de lo que fue en su día, el torneo demuestra su interés gracias a la presencia del conjunto amarillo
Por  21:40 h.

Que el Carranza no es aquel torneo en el que los mejores clubes del mundo venían a Cádiz a demostrar su poderío y a competir por el ‘Trofeo de los Trofeos’ es más que una obviedad. Pero no por demérito del propio Carranza, ni mucho menos, sencillamente porque el fútbol y los tiempos han cambiado y nada es lo que era.

Para empezar, esta 63 edición de la cita futbolística del verano gaditano ha demostrado, un año más, que despierta interés con la participación del Cádiz CF. Casi 14.000 espectadores en la primera semifinal ante Las Palmas y otros 10.000 en la consolación ante el Villarreal dan fe de ello. Sin olvidar que los abonados no pagaban en ningún partido. Acierto.

Aunque en un principio el Trofeo Carranza no se concebía con el Cádiz CF, ello es totalmente impensable en la actualidad por lo que representa el club dentro del propio aficionado gaditano al fútbol. Más allá de su participación, si no hay un ‘grande’ llámese Madrid o Barcelona dentro del cartel (cosa prácticamente imposible), el resto de equipos no atrae por más que sean clubes de Primera División. Y es que el futbolero gaditano es futbolero cadista, que no se nos olvide.

Sin embargo, no es nada fácil mantener un cuadrangular como el Trofeo en un verano lleno de amistosos, competiciones pagadas a base de talonario en el quinto pino y pretemporadas asiáticas, americanas y europeas. Dentro de ese panorama en el que se encuentra el fútbol actual, que un torneo como el de una ciudad de 120.000 habitantes complete cada verano un cartel con cuatro equipos de nivel, a veces internacionales, y se mantenga 63 años, tiene un valor incalculable. Teniendo en cuenta que ya ni el Teresa Herrera, otrora histórico, mantiene a cuatro conjuntos.

Con todo, hay que felicitarse de que cada agosto la ciudad de Cádiz siga escuchando en su estadio aquello de ‘Trofeo Carranza es orgullo nacional’, tal y como dice un himno que, por cierto, es una auténtica maravilla. Porque el ‘Trofeo de los Trofeos’ tiene vida, mucha vida, por más que se pueda pensar a veces lo contrario.