Momento en el que Ais Reig expulsa a Santamaría en Anduva.
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Cádiz CF

Linchamiento a los árbitros

¿Todo vale contra los colegiados? ¿Es permisible el acoso que sufren cada semana?
Por  11:00 h.

¿Es lícito que se ponga a caldo a una persona cada semana en un terreno de juego? ¿Es permisible que un medio de comunicación llame ‘sin vergüenza’ a una persona porque sus errores hayan marcado el resultado de un partido? ¿Es normal que la familia de un árbitro sea la más recordada durante un partido de fútbol?

No, no y no. Ninguna de las tres cuestiones planteadas son aceptables en los tiempos que vivimos en ningún estamento de la vida, y el deporte y el fútbol no son excepciones. El arbitraje, sin duda la profesión más odiada del balompié, se ha convertido en un puesto de riesgo en un partido de fútbol por todo lo que les rodea en cada encuentro casi semanalmente.

Los gritos contra los colegiados son ya algo más dentro del mundillo futbolístico, de hecho se acepta como si fuera un grito de ánimo, olvidando que ante todo son personas y que muchas veces los niños, sí los niños, también están presentes cuando la madre del árbitro sale a escena en la grada.

El linchamiento a la figura de Ais Reig ha sido tal en Cádiz que hasta un medio de comunicación se ha permitido el lujo de llamar ‘sin vergüenza’, con todas las letras, al árbitro del Mirandés – Cádiz CF. ¿Es esto tolerable y ético?

No quiero justificar ni mucho menos la actuación del árbitro alicantino en dicho partido, sus errores han sido palpables con una actuación pésima, no lo discuto. Pero de ahí a considerar que el árbitro lo hizo adrede, va un mundo.

Todos nos equivocamos en esta vida, todos, y por supuesto los árbitros no se escapan a ello. Cierto es que sus errores pueden determinar el resultado de un partido y que muchas veces les falta saber interpretar los partidos de fútbol o incluso mano derecha con jugadores y entrenadores, pero de ahí a que todo valga contra ellos me parece que es una auténtica locura.

Va siendo hora que empecemos a poner cordura en este deporte. Los primeros los periodistas, y me incluyo, a la hora de catalogar las actuaciones arbitrales. Buenas o malas, pero nada más. El mundo del fútbol se ha desmadrado contra los trencillas, con una FIFA que en vez de usar la tecnología, como ocurre en otros deportes, para ayudarles, asiste como cada jornada los colegiados son linchados en cualquier estadio de fútbol.