Aketxe pelea un balón ante Camille
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Cádiz CF

La pizarra del Tenerife 1-0 Cádiz CF

Cervera repite un equipo que domina y ataca pero no encuentra una recompensa que mereció
Por  14:59 h.

Sin gol no hay nada

Lo puso todo el Cádiz CF sobre el verde del Heliodoro Rodríguez López, puso el fútbol, el juego y las ocasiones pero en su marcador reinaba el número que nadie quiere ver en este deporte, un 0. La fiesta del fútbol está en los goles, la alegría y el culmen de todo es el gol y si éste no llega no hay nada más.

El Tenerife estaba obligado a marcar y lo hizo, el Cádiz CF también y no lo logró. Al final, y como reconoció el propio Cervera de nada sirve jugar bien si al final no marcas y eso el conjunto cadista lo acabó pagando caro en un encuentro en el que fue mucho mejor que un Tenerife rácano y que estuvo a verlas venir durante gran parte del choque.

1. Cervera repite once con Salvi y Rubén arriba

Había dudas de si Álvaro Cervera iba a optar o no por repetir el mismo once titular que ganó al CD Tenerife en el partido de ida en Carranza pero así fue. El técnico cadista, sabiendo que el partido podía tener tintes similares al del jueves, ponía en liza el mismo equipo con Rubén Cruz en punta de ataque y Ortuño en el banquillo. La idea amarilla era la misma, presionar la salida de balón y que el rival no tuviera claridad, con una diferencia.

Martí ponía dos puntas como Amath y Lozano que daban mucha movilidad al Tenerife arriba y más de un quebradero de cabeza a los centrales, sobre todo a Sankaré. Eso hacía que el Cádiz CF no estuviera tan junto y que las líneas amarillas estuvieran mucho más separadas por esa precaución que los amarillos tenían atrás con los dos atacantes locales.

2. Abdullah da control sin profundidad

Solo el gol de Gaku cambió el guión de un partido que el Cádiz CF controlaba por momentos y que tenía maniatado a un Tenerife que salía de la cueva de vez en cuando. Con el paso de los minutos la prórroga se acercaba y Cervera daba entrada a Abdullah por Garrido para tener un mayor control del partido. El de Comores aportaba seguridad con la pelota pero no la profundidad que el Cádiz CF necesitaba en la recta final del encuentro, sabiendo que un gol amarillo podía acabar con el choque.

Aitor y Ortuño eran los últimos cambios de un Cádiz CF que ponía todas sus naves atacantes, guardándose la espalda en la segunda parte.

3. Ataque sin suerte en la prórroga

Y en el tiempo extra todo el dominio, que ya lo era hasta entonces, fue de color verde aceituna del Cádiz. Sin un exquisito fútbol de toque los de Cervera creaban ocasiones de todo tipo, a balón parado, pelotas colgadas y en jugada. El gol no llegaba y quizás el conjunto gaditano pudo arriesgar algo más en esos minutos finales sabiendo que ya no importaba defender su portería.

Con todo, los jugadores de Cervera lo pusieron todo en el césped, como toda la temporada. Lucha, esfuerzo y pundonor que en la mayoría de los casos encuentra una recompensa que al Cádiz CF no le llegó en Canarias.