Álvaro Cervera celebra con sus jugadores el triunfo en Girona
Álvaro Cervera celebra con sus jugadores el triunfo en Girona
Cádiz CF

La pizarra del Girona 1-2 Cádiz CF

El técnico cadista triunfa en tierras catalanas con una vuelta de tuerca a su equipo pero sin perder su razón de ser
Por  19:47 h.

Cervera revienta Montilivi

Lo volvió a hacer, Álvaro Cervera demostró que es actualmente uno de los mejores entrenadores de Segunda División. El técnico del Cádiz CF dio una nueva vuelta de tuerca a un equipo que parece destinado a jugar siempre a lo mismo y con las mismas variantes. Nada más lejos de la realidad.

Este Cádiz CF también sabe utilizar sus armas de otro modo. Sin perder su razón de ser, el equipo se dispuso en el campo con un planteamiento valiente por lo novedoso del mismo. Algo había que hacer diferente en Girona para ganar y el Cádiz lo hizo. Sus dos hombres de ataque dieron fe de lo bueno del cambio y en la recta final la entrada de Rubén Cruz y Nico dieron aires nuevos al equipo con el único mal que no supieron sentenciar el encuentro.

Una nueva demostración de todo lo bueno que está haciendo Álvaro Cervera esta temporada. Un entrenador que cuenta más sus hechos por aciertos que por errores.

1. Planteamiento valiente

Un cambio valiente en el Cádiz CF. Sí, valiente aunque pudiera parecer lo contrario por el hecho de jugar con tres centrales y dos carrileros. Nunca antes había jugado así el equipo de Cervera en un partido, de ahí que lo novedoso sea cuanto menos valiente cuando lo estás haciendo en un campo como Montilivi.

Parecía que Malón podía ser el extremo derecho en detrimento de Nico pero nada de eso. Cervera se la jugaba con Carpio acompañando en el centro de la defensa a Sankaré y Aridane. Garrido jugaba por delante de José Mari y Abdullah los primeros compases del partido para presionar fuerte la salida de balón local, mientras que Ortuño y Álvaro García se pegaron una buena paliza ayudando todo lo posible, sobre todo en la segunda mitad cuando más sufría el Cádiz.

2. Ortuño y Álvaro dan el visto bueno

Los jugadores más ofensivos y efectivos del equipo dieron fe de lo bueno del sistema de Álvaro Cervera. El primer gol, golazo, de Ortuño atestiguaba que el equipo no perdía su razón de ser, mientras que el segundo tanto de Alvarito era la confirmación de que por más cambios que haya este equipo sigue jugando a lo mismo, con sus armas de siempre.

Como se suele decir en este deporte, los sistemas los hacen buenos los futbolistas y el Cádiz plasmó en el campo todo lo que Cervera había mostrado en la pizarra. Además, Álvaro y Ortuño son los ejemplos de dos jugadores convencidos de la importancia de trabajar y defender, a pesar de su capacidad ofensiva.

3. Nico y Rubén dan aire sin sentenciar

Tras el cambio obligado por lesión de Servando por Malón, Cervera debía buscar en el banquillo aire nuevo para un equipo totalmente fundido por el despliegue y el trabajo realizado sobre todo en la primera mitad. Muchos jugadores al límite pero solo dos cambios por hacer. Rubén Cruz entraba por Abdullah y el utrerano intentaba recomponer al equipo ayudando en el centro. Su tara otra vez la falta de puntería de cara a puerta y eso que tuvo el tercer tanto.

La otra incorporación al partido estaba más que cantada, un hombre rápido. Nico Hidalgo pisaba el verde y también tuvo las mejores para sentenciar pero nada de nada. El de Motril debía dar dotar de más mordiente a un Cádiz que necesitaba salir como fuera de su campo. Lo consiguió por momentos pero sin gol.