El Cádiz CF está completando una gran temporada en su vuelta a Segunda.
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Cádiz CF

La pizarra del Cádiz CF 1-0 Rayo Vallecano

El técnico del Cádiz volvió por sus fueros con un once titular marcado por el detalle diferenciador del equipo, la velocidad
Por  7:37 h.

Cervera vuelve a Cervera

Partido y victoria clave de un Cádiz CF que se consolida en la fase de ascenso y tiene prácticamente conseguida la permanencia. Un triunfo sin hacer un gran partido pero en el que valió una buena primera mitad para superar a un débil Rayo Vallecano.

Cervera solo hizo dos cambios en el equipo titular, uno de ellos obligado el de Nico por Salvi. El otro, menos esperado. Rubén Cruz relegaba a Imaz al banquillo para conformar un once muy al estilo del técnico del Cádiz, con dos bandas rápidas y un hombre que trabaje en la media punta. Un equipo hecho a imagen y semejanza de su entrenador con las características que hacen bueno a la escuadra amarilla.

Sin Alvarito en la segunda parte por lesión y con la entrada de Aitor y la de Garrido casi a última hora, el Cádiz ganó sin sufrir demasiado pero dejando muy abierto un choque que debió cerrar durante la segunda mitad.

1. A correr y trabajar arriba

Nico Hidalgo era finalmente el elegido para suplir a Salvi en la banda derecha. El jugador más parecido al sanluqueño era de la partida demostrando el entrenador cadista que no quería cambiar de sistema, tal y como anunció en la previa del encuentro el pasado viernes. El de Motril intentó desarbolar a la zaga rival con una velocidad característica de este Cádiz, de ahí que Cervera mandara a sus hombres que lo buscaran tanto a él como a Álvarito en la izquierda. Y así llegó el gol con un balón rápido de José Mari para Ortuño y el pase fantástico de éste al utrerano.

El otro cambio en el once fue la entrada de Rubén Cruz, que aunque sigue peleado con el gol, hace un trabajo muy oscuro que es del agrado del entrenador amarillo. El sevillano une al equipo y eso es algo impagable para Cervera. 

2. Otra vez sin velocidad para sentenciar

Pasó en Oviedo cuando Salvi se lesionó y le sucedió al equipo otra vez cuando Alvarito pidió el cambio ante el Rayo. El Cádiz perdió esa chispa que la hace ser diferente al resto de conjuntos de la categoría. El propio entrenador destacaba que “sin velocidad no somos tan buenos”. Precisamente eso fue lo que le faltó a la escuadra gaditana para terminar de sentenciar un partido que estuvo muy abierto hasta prácticamente el final.

Aitor y Jesús Imaz entraron en el campo por las dos bandas pero no lograron meter demasiado miedo en el área rival. Mientras que el Rayo por su parte tampoco demostró mucho en ataque. La zaga amarilla ofreció solidez ante un ataque vallecano sin ideas.

3. Garrido entra a última hora

Llamó mucho la atención que viendo como estaba el partido, Cervera no decidiera meter a Garrido en el campo antes. El técnico lo explicaba reconociendo que “no quería equivocarme, ni mover mucho al equipo”. Fuera lo que fuese, se echó en falta al vasco para evitar cualquier atisbo de empate madrileño. Aunque los de Michel no asustaron, en cualquier jugada tonta pudo llegar el empate y eso con Garrido en el campo quizás es más evitable por su envergadura y buen juego aéreo.