Rubén Cruz fue reemplazado por Aketche en la segunda mitad.
Rubén Cruz fue reemplazado por Aketche en la segunda mitad.
Cádiz CF

La pizarra del Cádiz CF 0-1 CD Tenerife

Los canarios ganan con las mismas armas que un equipo amarillo condicionado por Garrido y Abdullah
Por  20:12 h.

Jaque mate de Martí a Cervera

Si en Girona fue Cervera quien le ganó la partida claramente a Pablo Machín, ante el Tenerife fue el técnico de la escuadra chicharrera, Pep Martí, quien se llevó el gato al agua y se impuso sobre el tablero a un Cervera desbordado por comprobar que le ganaban con sus mismas armas.

Porque así fue, el Tenerife no hizo un fútbol de quilates ni mucho menos, se dedicó a anular a un Cádiz perdido sin sus bandas y sin control en el centro del campo. La posición adelantada de Aitor Sanz en el centro del campo ayudó mucho a que los amarillos no tuvieran los espacios y por ende la fluidez de otros días. Con la baja de Garrido y sin Abdullah en el campo, todo se complicó mucho para un Cádiz que prácticamente no tuvo ocasiones durante los noventa minutos.

1. Planteamiento perfecto del Tenerife

Martí sabía que el Cádiz es mortal con espacios del centro del campo en adelante, por ello daba prioridad absoluta a anular el juego amarillo buscando la espalda de sus zagueros y sobre todo la velocidad de las bandas amarillas. Dicho y hecho, el Cádiz no fue capaz de encontrar a Alvarito en todo partido, jugando éste más por el centro que otra cosa. Mismo caso que un Nico Hidalgo muy solo, al igual que Ortuño, haciendo la guerra por su cuenta.

Cuando el Cádiz no llega a línea de fondo mal y la posición de Aitor Sanz en el centro del campo canario ayudó mucho a su equipo. Los amarillos nunca estuvieron cómodos en el partido y eso hizo que les costara una barbaridad llegar a la portería de Dani Hernández. Este Cádiz sin velocidad es un equipo vulgar, frase que dijo hace unas semanas su propio entrenador.

2. Carpio, como Lahm, no cuaja en el centro

Gran condicionante del partido. La lesión de Garrido obligó a Cervera a tirar de un futbolista que realmente no es centrocampista. Al más puro estilo Guardiola cuando colocó de pivote a Philipp Lahm en el Bayern de Munich, el técnico del Cádiz hizo lo mismo con un Javi Carpio batallador pero que lógicamente poco más puede hacer en esa posición.

Sin Eddy Silvestre ni Abdullah, ambos con sus selecciones, Cervera no tenía más recambios en el banquillo, más que hacer lo que hizo al introducir en el verde a un Iván Malón muy desacertado. El técnico reconoció tras el choque que la otra alternativa era meter a Aketxe, pero con tanto tiempo por delante no decidió arriesgar. Quizás jugando en casa y siendo un futbolista que puede ayudar más a darle fluidez al equipo, la entrada del vasco en ese momento podría hacer cambiado algo el partido. Pero a toro pasado todo es más fácil.

3. El Cádiz recibe un gol ‘made in Cádiz CF’

Y si el Tenerife estaba planteando un partido con los mismos argumentos que el Cádiz de Cervera, los canarios debían ganar con un tanto al estilo amarillo. Contragolpe en el minuto 87, fallo de Sankaré que propicia el desajuste defensivo y Amath no falla con un disparo de interior perfecto ante Cifuentes.

Victoria justa del equipo de Martí que supo sacarle rendimiento a una de las jugadas ofensivas que tuvo, que no fueron excesivas pero si muy claras. Derrota amarilla para aprender y ser conscientes de la dificultad de ganar en esta categoría.