Salvi corre por su banda.
Salvi corre por su banda.
Cádiz Cf

Susceptible de mejora

Cómo habría cambiado el partido si Salvi acierta a rematar el centro preciso de Álvaro García
Por  19:27 h.

Una empecinada, reiterada, frustrante falta de acierto impidió al Cádiz CF obtener la victoria el pasado domingo en Carranza. Al minuto de juego, Salvi inauguraba el desasosegante capítulo de despropósitos bajo la portería contraria al errar de manera calamitosa el balón que le había puesto Álvaro García tras veloz escapada por su banda. Jugada ésta que constituye un calco de otras acaecidas en partidos precedentes y que también culminaron con idéntico despropósito final. Circunstancia que, tal vez, aconsejaría que se procediera a trabajar con denuedo en los entrenamientos esa acción tan primaria pero tan resolutiva en el fútbol, que consiste en el centro en carrera desde un costado y el remate al primer toque del compañero que ha irrumpido en velocidad desde atrás.

Porque, cómo hubiera cambiado el encuentro si se hubiera abierto el marcador en ese temprano momento. Seguro que los rivales se habrían desorganizado y puestos más nerviosos, los amarillos habrían sosegado su juego en espera de un previsible nuevo zarpazo y, lo que es más importante, la grada habría podido disfrutar de un partido mucho más plácido y relajado en el que su equipo dominara desde el inicio en el marcador.

No ocurrió así y la primera parte transcurrió en un espeso dominio alterno, en la que a los locales les costaba robar con prontitud el esférico, por lo que se diluían las opciones de sorpresa mediante contras. Mejoró la situación en la segunda mitad, en la que se crearon pocas pero claras ocasiones, lastimosamente falladas por Ortuño. Jugador éste cuyo grado de acierto y de aportación al conjunto dista mucho del portentoso nivel que alcanzara durante la primera vuelta. Y la extrema ansiedad, la desesperación en que se vio envuelto el equipo al advertir que la victoria se le escapaba, a punto estuvo de convertirse en superlativas si Cifuentes no hubiera enmendado con una prodigiosa parada, en el último minuto, la caótica colocación defensiva de sus compañeros, ofuscados en el ataque. Situaciones que son susceptibles a mejorar, ante este final de temporada de infarto que se nos avecina