Los jugadores celebran un gol ante el Sporting.
Los jugadores celebran un gol ante el Sporting.
CÁDIZ CF

Suma y sigue

La lesión de José Mari, que no podrá jugar hasta 2017, fue la noticia negativa tras la visita a Zaragoza de un Cádiz CF que continúa pletórico
Por  19:46 h.

Con un nuevo triunfo, y ya van siete consecutivos, saldó el Cádiz CF su difícil visita a la capital aragonesa. Un suma y sigue victorioso que colma de optimismo y tranquilidad a su entusiasmada hinchada pero que trae el contratiempo de la lesión de José Mari, cuyo tiempo de baja puede ser considerable.

Todos quedamos conmocionados al contemplar la brutal entrada recibida por el roteño en el minuto inicial, al que parecía que le hubieran fracturado la tibia ‘ipso facto’, por lo que constituyó una sorpresa agradable ver como permanecía sobre el campo durante 30 minutos. Sustituido entonces, ante el evidente menoscabo en su tracción, saltó al césped un inspirado, exquisito, sandunguero Abdullah, que se entretuvo en decorar La Romareda con chispeantes pinceladas de su acreditada y particularísima clase. Puso dos balones al hueco como dos monumentos al toque y a la visión de juego de un centrocampista, que originaron el gol de Alvarito, en uno, y la expulsión del meta local, en el otro. Por lo que la noticia de que vuelve a arrastar molestias en un gemelo, con lo que parece consumarse la enésima lesión muscular de esta temporada, supone un duro contratiempo para la posible configuración del medio del campo en estos próximos compromisos.

Con Garrido a dos tarjetas de la suspensión, habrá que confiar en la versatilidad y capacidad de trabajo de Álex Fernández para la conducción del fútbol de los amarillos. La exagerada motivación, la ofuscación y hasta la belicosidad mostrada por algunos jugadores zaragocistas nos brindaron un camino expedito hacia la victoria, en forma de sendas expulsiones. Ahora bien, también nos dejaron el funesto legado de la lesión de una pieza tan valiosa para el equipo como es José Mari.

A pesar de disfrutar durante muchos minutos de superioridad numérica, nunca se vio a un Cádiz CF cómodo en el partido ni capaz de convertir en dominio y ocasiones tan manifiesta ventaja. Tal vez porque su propio estilo de juego, raudo, expeditivo y vertical, no sea el más adecuado para el manejo reposado del balón que ese encuentro requería.