El Cádiz CF tiene sus opciones de ascenso.
El Cádiz CF tiene sus opciones de ascenso.
CÁDIZ CF

Regalo de Carnaval

El Cádiz CF dejó unas excelentes sensaciones, con victoria incluida, ante el Real Oviedo en el Ramón de Carranza
Por  9:00 h.

Como un regalo de Carnaval, que viniera engalanado con la alegre envoltura de un broche de serpentinas, ha recibido la afición cadista la sufrida victoria del pasado sábado frente al Oviedo. Equipo que nos tenía tomada la medida y sobre el que parecía cernirse una especie de maldición, desde que nos dejara con la miel en los labios en aquella fatídica eliminatoria de ascenso.

Un triunfo que nos mantiene en la cúspide de la tabla y que supone una especie de bálsamo benefactor que libera de enconados y recientes maleficios. Partido de extrema tensión e igualdad, en el que el Cádiz CF manejó con soltura y sin precipitaciones el balón, y que aprovechó sin complejos todo el terreno que el rival le regalaba. Duelo que se decantó a favor de los amarillos cuando éstos, con superioridad numérica, entonaron zafarrancho de remontada y se encomendaron, prestos, a la labor. Ante un equipo encerrado atrás, que taponaba los espacios por las bandas y que presionaba al límite en cada disputa, se pudo contemplar a un Cádiz CF distinto al habitual, que raseaba el esférico, que intentaba su triangulación, que proponía un juego rápido y combinativo para encontrar inusuales huecos de penetración.

Nuevo empeño en el que emergió, deslumbrante de precisión y técnica, la esplendorosa figura de Alberto Perea. Jugador que asumió el liderazgo ofensivo del conjunto y que aportó esa dosis de descaro, de retórica y de atrevimiento que tanto se necesitaba. Su aportación, junto a la encomiable labor de todo el bloque y del acierto en las sustituciones gestadas desde el banquillo, resultaría fundamental para darle la vuelta al marcador y su consiguiente estallido de alegría final. Si las lesiones lo respetan, este albaceteño está llamado a erigirse en el auténtico fichaje de invierno, el que, con su exquisito manejo de la pelota y facilidad para el regate, contribuya a encontrar soluciones diferentes al, tantas veces, previsible ataque amarillo. Pero para ello, habrá que dosificarse su presencia de manera adecuada y cuidar al máximo su preparación, que ya este año ha conseguido el pleno de percances y vicisitudes.