Salvi, en un lance del encuentro ante el Rayo.
Salvi, en un lance del encuentro ante el Rayo.
Cádiz CF

Primeras alarmas

Es inquietante que el Cádiz CF no haya creado ocasiones durante tres horas jugando al fútbol
Por  19:33 h.

Dos lamentables partidos han bastado para que el contenido optimismo y la creciente esperanza que envolvía a la afición se haya trocado, de súbito, en profundo desencanto e inquieta preocupación. Apenas superado el séptimo compromiso del calendario, las alarmas han saltado en el seno de una hinchada que, ahíta de fracasos y escarmentada de reveses y desilusiones, observa con indisimulado nerviosismo el sorprendente bajón experimentado por el equipo, tanto en juego como en resultados.

Se acumulan 180 minutos en los que se recibieron cinco goles, que en Vallecas pudieron ser varios más, y no se marcó ninguno. Pero lo más inquietante es que ni siquiera se crearon ocasiones. Paupérrimo bagaje estadístico que proclama, por sí solo, el ínfimo nivel al que ha descendido el Cádiz CF en estas recientes jornadas, porque llevarse tres horas jugando al fútbol y no pisar el área contraria con peligro significa, cuanto menos, que algo se está haciendo mal.

Si bien es cierto que ésto no ha hecho nada más que comenzar y que resta por recorrer un largo trecho, en cuyo transcurso los vaivenes en el rendimiento han de ser habituales, resulta comprensible la zozobra y la angustia que se percibe en el cadismo. Jugadores que se ficharon bajo la aureola de una supuesta calidad, hasta la fecha han aportado bien poco, mientras que futbolistas que venían marcando diferencias, como Aridane, Salvi o Álvaro García, han bajado de forma alarmante sus prestaciones. Con un centro del campo ayuno de ideas ofensivas, las esperanzas de otorgar cordura y fluidez al juego en la línea medular quedan reducidas a la anhelada aportación de José Mari. Lo que supone, tal vez, unas expectativas exageradas sobre un chaval que tendrá que ir entrando poco a poco, dado el lamentable nivel físico con el que parece haber llegado. Ubicación en la que aún se sigue recordando a David Sánchez, cuya salida del Cádiz CF constituye uno de los mayores misterios recientes de este equipo. Al que también sumaría la de Kike Márquez, del que sigo convencido que su calidad hubiera podido explotar en Segunda División.