El Cádiz CF no pudo con el Valladolid en la primera vuelta.
El Cádiz CF no pudo con el Valladolid en la primera vuelta.
Cádiz CF

Paciencia

El Cádiz CF puso un margo e inesperado broche a una gran primera vuelta
Por  13:15 h.

El Cádiz CF clausuraba su notable primera vuelta, en esta temporada del retorno a la Segunda División, con el amargo e inesperado broche de una derrota en campo propio. No se jugó peor que en Elche, donde la fortuna nos agasajó al final con su deseado capotillo protector, ni el partido disputado frente al Valladolid resultó tan malo como para merecer la derrota. Lo que ocurre es que el fútbol, implacable prestamista, se cobra de manera inmediata, fulminante, lo que cinco días antes parece que regaló.

Del doble acierto de Güiza, que otorgaba la victoria en el Martínez Valero, al error de Cifuentes, que abría el sendero de la derrota en Carranza, no existe tiempo para el disfrute. Como bien expusiera Álvaro Cervera, los tres puntos no se escaparon por ese fallo puntual del guardameta sino por la falta de acierto de todo el equipo. La banda izquierda de los amarillos, salvoconducto de penetración en las defensas rivales durante tantos partidos, no llegó a funcionar a su nivel en todo el encuentro. Ni un impreciso Brian ni un precipitado Álvaro García desbordaron como en otras ocasiones ni pudieron constituir ese binomio vertiginoso y letal, que lo mismo construye paredes en ataque que defiende aguerrido en su propia área. Ni siquiera fue la noche de Ortuño, quien, al margen de algunos controles maravillosos, careció del acierto mostrado en casi todas las citas precedentes.

Desactivados así sus elementos más destacados, el cuadro local buscaría opciones de fluidez por el costado contrario, donde destacó un entonado Carpio y donde un reaparecido Salvi mostró que se encuentra en el camino para recuperar la forma. Dadas las obligadas ausencias en la línea medular, se volvió a confiar en el concurso de Eddy Silvestre, quien completaría un partido aseado, ubicado siempre por delante de la defensa y asegurando la posesión en los desplazamientos. Cometió pocos errores y no existen motivos para que siga siendo señalado. Paciencia, que, por desgracia, dilatada es la lista de jugadores a los que se colgó en Cádiz CF un precipitado sambenito y luego triunfaron en otros equipos.