Cervera y sus pupilos en un entrenamiento
Cervera y sus pupilos en un entrenamiento
Cádiz CF

Inminente debut

La afición cuenta ya las horas de cara al retorno a Segunda
Por  17:41 h.

Con desbordada ilusión y el ánimo henchido de esperanza, la afición cadista cuenta ya las escasas horas que la separan del retorno tangible y objetivo a la Segunda División. Lentas manecillas del reloj que se aproximan, poco a poco, segundo a segundo, minuto a minuto, pero de manera inexorable, a la anhelada meta que marcarán las diez de la noche de este viernes inminente.

El balón empezará a rodar y, a partir de ese momento, su imprevisible deriva irá marcando los espinosos o placenteros caminos por los que habrá de transitar el Cádiz CF esta temporada. Campaña que, sin duda, será dura y exigente, igualada y muy competitiva, en la que ningún equipo regalará nada y en la que cualquier bajó físico o anímico que sufra el equipo, a lo largo de su extenso desarrollo, se puede pagar muy caro. En este sentido, las sensaciones transmitidas por el once amarillo durante el reciente Trofeo Carranza han resultado positivas en general y, en cierto modo, tranquilizadoras. La segunda parte jugada ante el Atlético de Madrid y la primera de la final frente al Málaga nos brindaron la imagen de un equipo aguerrido y bien situado, al que resulta muy complicado para los rivales crearle ocasiones de gol. Con transiciones rápidas y verticales al contragolpe, tanto Salvi como Álvaro García actúan como vertiginosos puñales que desmoronan, con su velocidad, las defensas contrarias.

Sencillo pero fructífero sistema, que tantas alegrías nos brindara en las eliminatorias de ascenso y que, todo parece indicar, constituirá también la base sobre la que se desenvolverá el juego en esta nueva categoría. Por lo poco visto hasta ahora, lo más destacado entre las nuevas incorporaciones lo ha constituido la contundencia y buena colocación de Carpio y la movilidad y buen toque de balón de Ortuño.

Respecto a las bajas concedidas, considero que se debería haber tenido más paciencia con Kike Márquez, cuya calidad tal vez hubiera explotado en esta categoría superior, y me preocupa que un jugador como David Sánchez, pieza clave en el actual armazón del equipo, suene como prescindible.