Salvi volverá a ser baja por lesión.
Salvi volverá a ser baja por lesión.
CÁDIZ CF

Fatídica lesión

El percance sufrido por el sanluqueño trastocó los planes del Cádiz CF en Oviedo e inicia un debate de cara a su relevo ante el Rayo Vallecano
Por  11:43 h.

Nos aproximábamos a la media hora de juego y el partido transcurría sin excesivos sobresaltos. El Cádiz CF mandaba cero a uno en el marcador y el Oviedo, sorprendido por la disposición de su rival y atenazado en su juego, apenas si era capaz de generar acciones de peligro. Con la línea de presión adelantada y la novedad de Álvaro García en la función de dinámico mediapunta, parecía que el entrenador cadista le ganaba la partida de inicio a su colega, Fernando Hierro. Pero todo cambiaría, de manera súbita, con la fatídica lesión de Salvi Sánchez. Episodio que, por sí mismo, constituye todo un contratiempo, pues al sanluqueño se le advertía en las últimas comparecencias una evidente progresión en su estado de forma, hasta el punto de hacernos recordar a ese jugador rápido, explosivo, con letal cambio de ritmo, que tanto maravillara la pasada campaña.

Con un Salvi en plenitud en una banda y con Alvarito en la otra, el Cádiz CF ya ha demostrado que su juego de contragolpe se convierte en mortífero para sus rivales. Contratiempo que supuso, además, un funesto giro al, hasta entonces, plácido discurrir del encuentro. Cervera optó por fortalecer la medular con la entrada de Eddy Silvestre, con lo que el dibujo y planteamiento iniciales, que tan buen resultado habían dado, quedaban así sustancialmente trastocados. Situación que se vería agravada con sendos errores de pasividad defensiva, en las que se permitieron centros laterales y remates en el área sin la debida oposición, que propiciaron una remontada tan inopinada como sorprendente.

Fiel a la habitual objetividad de su análisis, el técnico reconocería que el equipo había perdido velocidad durante el segundo período, arma sin la cual, le resulta casi imposible hacer daño a sus contrincantes. Lo que se antoja, una vez más, riguroso y resuelto en la observación pero algo tardío y errado en el remedio, pues la única opción para paliar la lentitud expuesta era la salida al campo de Aitor García. Cambio que no se produciría hasta las postrimerías del choque.