David Barral no encontró puerta el pasado viernes.
David Barral no encontró puerta el pasado viernes.
Cádiz CF

Exiguo bagaje

Circunspecta y preocupada se marchaba el pasado viernes del Carranza la afición
Por  13:51 h.

Circunspecta y preocupada se marchaba el pasado viernes del Carranza la afición, una vez comprobada la incapacidad manifiesta de su equipo para hacer un gol y la consiguiente verificación de haber dado un inesperado paso atrás en sus, ya indisimuladas, aspiraciones de ascenso.

Sumar tres puntos de los últimos nueve posibles constituye un exiguo, alarmante bagaje, pues proclama un ritmo de puntuación a todas luces insuficiente para aguantar el empuje creciente de poderosos rivales. Frustrante sensación que se vio incrementada tras apreciar cómo su equipo dilapidaba, con un juego impreciso, lento y ramplón, toda una primera parte en el obligado intento de conseguir la victoria.

Sólo en el segundo período se generarían algunas contadas ocasiones, todas como resultado de incursiones por la banda izquierda, centros acelerados y remates urgentes de un Barral sin fortuna. Porque el Cádiz CF vio frenadas sus habituales vías de penetración por los extremos ante la retrasada disposición del contrario, quien, conocida la dificultad de los amarillos para generar un juego fluido y continuado, le concedió campo y le regaló el balón. Incómoda situación, contra la que ya nos hemos estrellado en varias ocasiones a lo largo de la temporada y para la que habría que buscar alguna solución.

Bien está que sigamos fieles a un estilo que tantos éxitos ha reportado, tan bien trabajado tenemos y al que tan agradecido permanecemos. Pero ante la imposibilidad de practicar el contragolpe, como sucediera frente al Almería y tantas veces pasará, tal vez se echara en falta la participación de la mejor versión de un jugador como Abdullah, capacitado para hilar juego desde atrás, o, constatado el cerrojo encontrado en los costados, intentar los desbordes por dentro y a pierna cambiada con Aitor García.

En cambio, las sustituciones, al margen del obligado ingreso de Perea, consistieron en una irrupción sucesiva de delanteros, a cual más inoperante en controles y remates. Si bien, tampoco parece que Cervera disponga de demasiadas variantes para barajar, quien cuenta con la rémora de la escasa, casi nula aportación de unos decepcionantes fichajes de invierno.