Los futbolistas del Cádiz CF celebran el pase de Copa ante el Laredo.
Los futbolistas del Cádiz CF celebran el pase de Copa ante el Laredo.
CÁDIZ CF

Cádiz CF-Real Madrid: Donde solíamos

Exento de la obligación de vencer, el equipo cadista recibe en la Copa del Rey a la 'todopoderosa' escuadra madridista
Por  17:11 h.

El pequeño resquicio, el halo de esperanza vislumbrado durante los quince últimos minutos frente al Sevilla Atlético, se tornaron de forma inmisericorde en oscura espesura tras la nueva decepción sufrida en Carranza. Ante un rival tan inocuo y bisoño como el Almería B, se padeció otro suplicio de partido y otra tarde de desasosiego, estupor y angustia para la afición. Lo único salvable de los 94 minutos de despropósitos vividos el pasado domingo, lo constituye, una vez más, el bagaje postrero de los tres puntos conseguidos, en un duelo solventado en el último suspiro. Circunstancia que permite al Cádiz CF no alejarse demasiado de los puestos de cabeza, a pesar del ínfimo nivel de juego mostrado hasta ahora.

La sensación percibida en la grada, constatada la facilidad que otorgaba el contrario, fue que si los amarillos eran capaces de hilvanar tres combinaciones seguidas, dispondrían de claras ocasiones de gol. Pero eso de dar tres toques certeros, que tan sencillo se presupone para jugadores de cierto nivel, se antoja ahora empresa inalcanzable. Una circulación de balón lenta y previsible, repleta de imprecisiones en pases y controles, producto de un creciente nerviosismo y de unánime precipitación, parecía impedir la requerida fluidez para desarbolar a un débil contrario. Que, dado lo incontrolado del juego, a punto estuvo de adelantarse en el marcador. Y si no lo hizo fue tan sólo por la acción salvadora de Aridane, erigido otra vez en el mejor de los locales.

Ya no es cuestión de cambios tácticos o posibles permutas de unos jugadores por otros porque el once presentado en los dos últimos encuentros ofrece suficientes garantías para practicar un fútbol de cierto nivel: dos laterales ofensivos como Juanjo y Andrés, dos volantes creativos como Machado y Quintana y sendos extremos de acreditada calidad , tal son los casos de Hugo y Kike Márquez. Pero si los futbolistas no dan la talla, no hay nada que hacer.

Esperemos que hoy, en partido tan esperado, donde no existe la congoja de los puntos en disputa y exento el equipo de la perentoria obligación de obtener la victoria, se ofrezca, al menos, una buena imagen del Cádiz ante el Madrid.