Álvaro García en el partido en El Sadar
Álvaro García en el partido en El Sadar
CÁDIZ CF

Agridulce sabor

El Cádiz CF no pasa por un buen momento y, aunque el papel del equipo es meritorio, las opciones de ascenso se complican con el avance de las jornadas
Por  16:21 h.

Llegados a esta recta final de la temporada con el objetivo ampliamente cumplido de la permanencia, un ambiguo, contradictorio y, a veces, decorazonador sabor agridulce envuelve a la afición. Coronar el segundo curso consecutivo en la categoría de plata sin padecer apuros para salvar la categoría constituye todo un éxito, que obligado es valorarlo en su justa medida, sobre todo si se tiene en cuenta la diferencia de presupuesto respecto a la mayoría de los equipos con los que se compite. Sin embargo, han sido tantas las jornadas que hemos vivido encaramados a lo más alto de la tabla y tan al alcance de la mano parecía la gloria del ascenso, que es inevitable que, llegadas las horas bajas, cunda entre la hinchada cierta dosis de decepción.

Aquella meteórica ascensión, con inusitada sucesión de victorias, con la que los amarillos culminaron la primera vuelta, hizo prender la llama de una ilusión que, aunque contenida, cubrió de esperanzas y optimismo al cadismo. Expectativas y alegrías que se van diluyendo a medida que las jornadas transcurren, los partidos se escapan, las victorias no llegan y al equipo se le advierte incapaz de enderezar ese rumbo que ha tomado, sinuoso y descendente.

Haber conseguido un único gol a domicilio en todo lo que se lleva disputado de segunda vuelta, para el que hubo de colaborar de forma decisiva el error garrafal de la defensa rival, resulta un dato demoledor. Soporíferos y calcados encuentros del Cádiz CF como visitante, en los que apenas crea ocasiones de peligro y en los que, salvo algún golpe de fortuna, que tanto hace que no nos asiste, nunca ofrece la sensación de poderlos ganar.

Pero aún existen fundadas razones para esperar una mejoría en estos choques definitivos que nos esperan. Si el equipo fue capaz de mostrar un nivel competitivo mucho mayor, lógico es pensar que, en algún momento, lo pueda retomar. Para ello será necesario que se extinga esa inaudita plaga de lesiones que tanto ha menoscabado nuestro potencial y que la portería contraria no se haga tan pequeña a los delanteros.