Álvaro García es uno de los estandartes de este Cádiz CF.
Álvaro García es uno de los estandartes de este Cádiz CF.
CÁDIZ CF

La continuidad y sus variantes

El Cádiz CF vuelve a mostrar sus señas de identidad en el inicio de la temporada
Por  13:26 h.

Como si los dos meses de asueto y estío, entre una temporada y otra, no hubiesen transcurrido y el tiempo futbolístico se redujera a una invariable continuidad, el Cádiz CF mostraba en el Nuevo Arcángel el mismo juego, idéntico estilo, que a punto estuvieron de catapultarlo a la gloria al final del curso pasado.

Mucha tensión defensiva por parte de los once jugadores, entrega del balón al contrario en muchas fases del partido y salida rauda al contragolpe mediante transiciones rápidas y escapadas veloces por los extremos. Un calco de lo que tantas veces se vio en la campaña anterior. Bien está permanecer fiel a aquello que ofrece positivos resultados, máxime si tal línea de continuidad sigue aportando triunfos, como el obtenido frente al Córdoba en esta jornada inaugural. Partido que se puso de cara desde el primer instante, lo que favoreció sobremanera esa manera de proceder sobre el campo que tan bien aprendida tienen los amarillos.

Incrustar a Álvaro García como mediapunta para que sorprenda por el medio con veloces arrancadas desde atrás, sólo es posible cuando existen espacios a la espalda de los zagueros contrarios. Del mismo modo, el desborde permanente por las bandas necesita que la línea defensiva rival no espere, agazapada y arropada, esas previsibles incursiones. Por tanto, muchas y distintas serán las variantes que Cervera tendrá que adoptar para resolver los planteamientos cerrados con que muchos equipos van a afrontar sus duelos contra el Cádiz CF. Sin ir más lejos, el domingo próximo nos espera el Alcorcón, que, a buen seguro, saltará a Carranza con la idea clara de impedir que los locales desplieguen ese fútbol vertiginoso de contragolpe que tanto daño hiciera la pasada temporada a sus rivales y del que el propio conjunto madrileño saliera tan mal parado.

Un duelo para el que no se podrá contar con José Mari, el hombre que aporta el verdadero equilibrio en la medular, ni tampoco con Barral ni Rubén Cruz, único disponible en la plantilla para jugar tras el delantero, dado el ostracismo de Imaz y lo inédito del ausente Perea. Pero seguro que hay soluciones.