Dani Güiza, tras marcar el penalti ante la Balona.
Dani Güiza, tras marcar el penalti ante la Balona.
LA PIZARRA DE NACHO LIMÓN

Atenazados

La imagen del Cádiz CF no mejora y el cambio del ánimo de la afición es responsabilidad de los protagonistas
Por  21:15 h.

Victoria sufrida que deja en evidencia el mal momento por el que atraviesan algunos de los efectivos llamados a ser claves en el funcionamiento del equipo. Claudio recupera recursos para la causa de dominar e imponer a su rival actuando como local en Carranza. Sin embargo, la falta de ritmo competitivo pasa factura, y quedan aún condicionados hasta tener continuidad.

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Revolución en el once inicial. El técnico introdujo un total de cinco cambios en el equipo de inicio. Levanta ‘el castigo’ a Kike Márquez y Hugo Rodríguez, tira de los esperados laterales Juanjo y Andrés Sánchez, y trata de exponer más alternancia en la salida con Mantecón y Abel Gómez en el eje. Garrido queda en la grada, y el lateral derecho compensa los centímetros perdidos a pelota parada.

La calidad quiere, pero no tienen su tarde. La llamada de atención genera implicación de los gaditanos. Kike Márquez sufre las consecuencias de estar semanas en la grada, hasta el punto de tener que retirarse con sobrecarga muscular. La ganas de querer demostrar le siguen pasando factura a Hugo Rodríguez. Al igual que el equipo debe serenarse para decidir mejor en cada acción del juego.

2

La manija experimentada hace aguas. Sergio Mantecón y Abel Gómez, muy lejos del rendimiento esperado, condenan al desequilibrio defensa-ataque. El primero guarda más la posición, y libera al segundo para soltarse por delante junto a Fran Machado y el resto de los atacantes. No obstante, se muestran espesos con balón. Sin posesión, llegan continuamente tarde a las ayudas dejando desprotegidos al eje central de la defensa.

El cuerpo técnico mantiene a Abel como es habitual, pero se ve obligado a dar entrada a Alberto Quintana. El joven canterano asume la responsabilidad espoleado por el graderío de Carranza. Las ganas de responder le hacen entrar acelerado. Con el paso de los minutos se suelta y protagoniza la mejor acción del choque. Balón al espacio que desaprovecharía Machado tras driblar a Manu.

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Están atenazados. Puede que con la intención de sacar el mayor provecho de cada jugador, se esté apretando en exceso las tuercas. Se debe mantener la tensión, pero no caer en el exceso de responsabilidad.

Los jugadores más experimentados deben asumir su rol. Transmitir tranquilidad al resto de sus compañeros, y ayudar a los técnicos en reforzar la creencia en sus argumentos. En estas situaciones, conviene no alimentar las dudas. El resultado debe servir para recuperar la confianza y aprovechar el enfrentamiento de los antecesores en el fin de semana encadenando otro triunfo.