Dani Güiza celebrando su primer gol con la camiseta del Cádiz CF.
Dani Güiza celebrando su primer gol con la camiseta del Cádiz CF.
CÁDIZ CF

Más más que menos

El Cádiz CF mantiene su pegada goleadora, mejora en mediocampo y sufre atrás, lógico al estar aún en construcción
Por  19:10 h.

Un mundo. Queda un mundo para el ‘play off’. Es el sentido de todas las cosas, la meta es la única razón por la que se inicia el camino. Pero genera una ansiedad terrible enfocar cualquier análisis, opinión o comentario. Y me niego a supeditarlo todo al mes de mayo, pienso disfrutar/sufrir/amar/llorar en el día a día.

Toca analizar pues las sensaciones en este arranque liguero. Para mí, el pesimismo existente enlaza con la desazón generada la pasada campaña, pero para bien o para mal cada verano se hace borrón y cuenta nueva. El éxito y el fracaso son efímeros en este deporte pasional, donde la vida cambia en cuestión de instantes.

El nuevo Cádiz CF genera dudas. ¿Cómo no, si aún anda en construcción? Incluso son positivas si se resuelven antes de enfilar el sendero hacia el objetivo. Pero la principal radicaba en la dificultad para suplir los más de 50 tantos del tridente Jona-Airam-Villar.

Parece imposible. Sin embargo, Güiza al 50% está a otro nivel superior al resto, demostrando el por qué existen las categorías, y que Segunda B es cada año peor. Al margen del miedo que infunde entre sus adversarios cuando ven correr detrás de ellos a todo un campeón de Europa. Entre el jerezano y Cuero posiblemente no alcancen ese número de goles, pero la ayuda de jugadores desde la segunda línea (Kike, Machado, Álvaro, Salvi) implementará la pegada. Además, ofrecen más variantes pues los dos arietes pueden jugar por separado y juntos, ya que por características no se pisan, al contrario de lo que ocurría la campaña pasada.

En el mediocentro Abel mejora en mucho a Espinosa, aunque falta ese futbolista del perfil Navarrete hasta que Quintana asuma galones. Y en portería Cifuentes sale del arco, con lo que ya gana a Aulestia.

Sí, la defensa. El gran temor. Lógico viendo las pifias de pretemporada y de este inicio de curso, con un Servando desconocido (ha fallado más en dos partidos que en toda la campaña pasada) y Josete aún en el once porque ‘Ari’ no le quita el puesto. Calma. Es lo más difícil de ajustar en el engranaje de un equipo en construcción. Con Juanjo y Andrés subirá mucho el nivel, y para los que digan que es la misma defensa recordarles que ellos no estuvieron en San Mamés. Ni siquiera Josete. En estas fechas tempranas, la manta es demasiado corta y se tire de un lado u otro al final se deja una parte a la intemperie. Ya se encargará Claudio de tejerla para que el Cádiz duerma bien calentito el próximo año.