Cervera asiste pensativo al duelo entre el UCAM Murcia y el Cádiz CF.
Cervera asiste pensativo al duelo entre el UCAM Murcia y el Cádiz CF.
CÁDIZ CF

La pizarra del UCAM Murcia-Cádiz CF: en busca del empate

En La Condomina, pese a la recuperación del dibujo y la entrada de piernas frescas, se impuso el miedo a perder a la ilusión por ganar
Por  21:51 h.

Cervera y Francisco se tomaron el duelo como una partida de ajedrez en la que no debían cometer ningún fallo, con el empate como resultado plausible para Cádiz CF y UCAM Murcia. Ninguno arriesgó más de la cuenta, ni se decidió a llevar claramente la iniciativa. El juego de ambos se planteó más para neutralizar al rival que para sacar las propias virtudes, lo que desembocó en un encuentro soporífero, con apenas ocasiones.

El gol en una jugada aislada de Jona, más por calidad individual que por una acción de equipo, removió el partido pero sólo durante siete minutos: el tiempo que tardó en empatar el conjunto amarillo. Tras la tregua las dos escuadras regresaban con la misma intención, y es que a estas alturas un punto puede ser un excelente botín para la consecución de objetivos.

1. Regreso al doble pivote.

El míster del Cádiz CF venía condicionado por las ausencias por lesión de Abdullah y Garrido. Así que sólo contaba con dos mediocentros, Eddy Silvestre y José Mari, por lo que recuperó el 4-4-2. Más que el dibujo, la renovación se encontró en las piezas. Hasta cuatro caras nuevas con respecto al último partido. Necesitaba dar refresco a jugadores sobreexigidos, así que dejó a Brian Oliván en casa y contó con Luis Ruiz en el carril diestro. Con Aketxe por Rubén buscó velocidad, al igual que con las dos bandas (Álvaro y Salvi). Buscó transiciones rápidas aunque el juego de contraataque sufre una ligera crisis.

Eddy y José Mari forman una extraña pareja si bien el internacional por Azerbaiyán jugó su mejor partido de amarillo, y sin contar su participación vital por el gol del empate (tuvo otra testarazo en el que pudo marcar). Se le vio más suelto, mejor posicionado y así salió a relucir la calidad que posee (por algo está en el Cádiz). Y es que José Mari eleva el nivel de todos sus compañeros.

2. El balón el enemigo.

Ninguno de los dos pretendientes quería el cuero, desdichado. El UCAM Murcia lo intentó en la primera mitad, pero con sus espaldas bien guardadas, mientras el Cádiz CF sólo buscaba la meta rival a base de pelotazos sin destino. Tras la tregua se intercambiaron los papeles. Pero Eddy y José Mari tampoco son futbolistas para llevar la iniciativa con el balón en los pies, y Aketxe aún está lejos de lo que se espera de él. No mejoró a Rubén Cruz, y eso que el sevillano acumula ciertas críticas.

Cervera refleja en sus palabras ese enfado por la falta de precisión de determinados jugadores que impiden elaborar las jugadas en pocos toques. No están finos, pero pese al momento ‘regular’ este Cádiz CF competitivo sigue sacando puntos y dando la cara siempre.

3. La chispa de los cambios.

El plan se mantenía incluso con los cambios. El entrenador del Cádiz movía pieza por pieza con el objetivo de ganar en frescura. Retiraba a Aketxe para inciuir a Aitor y meter a Alvarito de punta junto a Ortuño. En esta ocasión no funcionó. Nico Hidalgo dio respiro a Salvi y Santamaría hizo lo propio con Ortuño. Pese a ello, se impuso el miedo a perder a la ilusión por ganar.