El equipo amarillo no encontró su versión en la segunda mitad.
El equipo amarillo no encontró su versión en la segunda mitad.
CÁDIZ CF

La pizarra del Oviedo-Cádiz CF: El cambio inoportuno

La lesión de Salvi obliga a realizar un movimiento fallido desde el banquillo: la entrada de Eddy Silvestre
Por  18:15 h.

El Cádiz CF cosechaba una dolorosa derrota en el Carlos Tartiere, más por la forma que por lo que significa. Los amarillos se ponían por delante ante un rival en teoría superior; le dominó durante muchos minutos de la primera mitad, pero una concatenación de errores propios cambiaba el rumbo y declinaba la balanza en favor de los carbayones.

Los asturianos volteaban el marcador y con el triunfo superan en la tabla clasificatoria a los amarillos. Cervera, magnífico en su planteamiento inicial, no dio con la tecla tras la lesión de Salvi.

1. Presión arriba y Álvaro por dentro.

Cervera sorprendía a Hierro no con la alineación si no con la disposición de sus hombres sobre el terreno de juego. Adelantó la línea de presión hasta casi el área local, impidiendo una salida limpia de balón de la zaga azulina. Y colocó a Alvarito junto a Ortuño en el centro, escorando a Imaz a la banda izquierda, habitualmente propiedad del utrerano.

Conseguía el objetivo, logrando que la posesión del Oviedo resultara estéril y hasta peligrosa, con pérdidas muy cerca del meta Juan Carlos y la velocidad de Álvaro García haciendo estragos al coger con facilidad la defensa a los centrales. En una acción rapidísima llegó el gol de Salvi.

2. Lesión y cambio inoportunos.

Todo marchaba a pedir de boca. El Cádiz CF tenía el partido controlado ante un adversario sobreexcitado, víctima de la ansiedad de su propia afición. El conjunto norteño no hilvanaba jugadas con claridad y cometía errores en la zona ancha. Hasta los amarillos daban la sensación de poder hacer más daño al contragolpe.

Pero Salvi sufría una nueva lesión muscular por el pésimo estado del terreno de juego y el plan saltó por los aires. Cervera tenía las opciones de Aitor y Rubén Cruz para mantener el dibujo, incluso la posibilidad de contar con Garrido, alta médica la estar en el banquillo, pero se decantó por Eddy Silvestre y ahí empezó a forjarse la derrota. El triple pivote no fortaleció la medular y se perdió velocidad, permitiendo la entrada por banda de los carrileros carbayones.

A ello se le unió el fallo de Aridane en la marca, dejando rematar en solitario a Linares dentro del área pequeña. En apenas unos instantes los nubarrones se cernieron sobre el Tartiere.

3. Sin capacidad de reacción.

La combinación de errores, en el campo y en el banquillo, aletargaron al Cádiz CF. Los amarillos entraron mal tras el descanso y pronto encajaron otro gol cantado, en un centro lateral de nuevo mal defendido.

El míster no lograba lo conseguido en anteriores jornadas. No encontraba soluciones en el fondo de armario, esclavo ya de ese primer cambio pues no podía retirar a Eddy Silvestre. La entrada de Aketxe por Imaz servía sólo para que Álvaro volviera a la banda izquierda, con el cachorro de Lezama partiendo desde la derecha. Y con Aitor (por Brian) intentó dar mayor mordiente ofensiva a la zurda, sin éxito. Así moría una segunda mitad en la que los amarillos no crearon ni una oportunidad clara de gol.