Cervera le ganó la partida a Esnáider en Carranza.
Cervera le ganó la partida a Esnáider en Carranza.
CÁDIZ CF

La pizarra del Cádiz CF-Getafe: Jugada maestra de cervera

El Cádiz sorprende con músculo y calidad en el medio y gana el partido con los cambios
Por  20:18 h.

El papel del entrenador resultaba decisivo en el primer triunfo del Cádiz CF. Cervera le ganaba la partida a Esnáider porque su equipo jugó a lo que quería, mientras que el Getafe entró mal en el juego y salió peor. El míster cadista introdujo variantes en su sistema por los papeles interpretados por Eddy Silvestre y Abdullah, de perfiles muy distintos a Abel, Santamaría o Mantecón. Pero todo sin cambiar la idea, ese fútbol por banda sobre el que se cimenta el éxito del conjunto amarillo.

1. Un triángulo de estreno.

El duelo intersemanal de Copa condicionaba la medular. Cervera mantiene a Garrido como el ancla en la medular, especialmente por su talla necesaria para defender el balón parado en un plantel corto de estatura. Sacrificaba a Mantecón y daba la batuta a Abdullah para conseguir una salida más rápida y limpia de balón. Lo conseguía hasta que le duró la gasolina. El francés es habilidoso y técnico aunque le falta la experiencia de su competidor y arriesga en exceso.

La otra gran novedad sería la titularidad de Eddy Silvestre como mediapunta, una posición en la que el técnico aún no ha dado con su jugador perfecto, si bien se perfila Rubén Cruz. El Cádiz CF defiende muy junto con dos líneas de cuatro y dos hombres arriba, en este caso Ortuño y el de Azerbaiyán, mientras que en ataque abre las bandas como dos extremos puros y el ‘10’ recorre metros hacia atrás para ayudar en la elaboración del juego ofensivo. Ahí flaqueó Eddy, si bien mejoró sus prestaciones al retrasar su posición al mediocentro en la segunda mitad.

2. Ortuño, la clave.

Alfredo Ortuño es el hombre que hace jugar al Cádiz CF en ataque. No reduce su función al remate. Es quien inicia la mayor parte de jugadas al controlar los balones largos y abrir a los carriles para que Salvi y Alvarito den profundidad al juego y el Cádiz CF haga lo que sabe hacer. Además de descargar como un segundo delantero, marca goles decisivos, casi infalible en la definición. Para colmo, es fundamental por su envergadura para defender el balón parado, uno de los pocos lunares del conjunto de Carranza en este inicio de temporada.

3. Los cambios, decisivos.

El Getafe, tras el gol en el primer tiempo y en muchos minutos del segundo, se adueñó de la pelota y realizó tímidas incursiones hacia la portería de Cifuentes. El físico amarillo se resentía debido al altísimo ritmo en la presión a la que obliga a Cervera. Los cambios marcarían posiblemente el signo del encuentro. En anteriores ocasiones, el técnico apostaba por reforzar la medular con un centrocampista, y tenía la posibilidad de Sankaré para contrarrestar el juego aéreo.

Pero vio como el Getafe se quedaba con defensa de tres, con zagueros lentos, y arriesgaba para ganar el partido al contragolpe. Variaciones ofensivas pese a mandar en el marcador. La velocidad de Aitor para sorprender con espacios y Nico con la misión de ayudar a Carpio en su pugna con Yoda. El ex del Mérida sentenciaba el duelo con su tanto y el Cádiz CF terminaba el partido en campo contrario.