Juanma Espinosa conduce el balón.
Juanma Espinosa conduce el balón.
CÁDIZ CF

¿Dudas? Las mismas

Los tres últimos pinchazos del Cádiz CF merman la confianza de muchos aficionados
Por  14:03 h.

El fútbol es un estado de ánimo (vaya tópico tan recurrente, y a la vez tan cierto). Y el cadismo, pasional y sentimental hasta límite extremo, ansioso por recuperar su sitio, se bandea de un lado a otro sin encontrar el equilibrio en el que sostener la balanza.

Escasas semanas atrás, con el Cádiz CF arrasando y separándose de su perseguidor, multitud de aficionados se frotaba las manos sintiéndose superior a cualquier adversario, permitiéndose el lujo de elegir o descartar, con una confianza absoluto en los pupilos de Claudio y en su propio técnico.

Tres jornadas después, el equipo amarillo pincha ante tres rivales que se juegan la vida y con ello rescatan las peores críticas. «Ridículo, vergüenza», calificativos que aparecían en Lucena. Y sobre todo dudas. Vuelven las dudas. ¿Ahora? Un poco tarde ¿no? Inoportunas incluso diría.

Después de casi nueve meses compitiendo, ha dado tiempo de sobra para conocer a este Cádiz, sus virtudes y sus defectos, más allá de tres partidos que han de ser anecdóticos. Sirven al menos para demostrar lo comprobado a principios de temporada, el talón de Aquiles de Antonio Calderón: este equipo sin intensidad máxima en su juego es tan vulgar como cualquier otro conjunto del Grupo IV, y puede perder hasta con el colista.

Necesita de una motivación que ya hace semanas que el UCAM no le da, correr como un chico para ser grande. y ese problema se solucionará en cuanto se conozcan las eliminatorias por el ascenso. Ahí la entrega será máxima y el plantel reúne avales suficientes para competir contra el más fuerte y ascender de categoría. Hay que agarrarse a ello. ¿Que pagará este mes sin competir a un nivel extremo? Los expertos aseguran que con una buena preparación esto no debe influir, y doctores tiene la Iglesia.

Mi confianza se mantiene intacta, al igual que las dudas. Este Cádiz posee una pegada demoledora con Airam, Jona y Villar, pero refleja cierta debilidad en la zaga, donde solo Servando ha mostrado fuerza y veteranía durante toda la campaña. Espinosa y Machado son el motor del equipo y ahora están gripados, en un mal momento, y eso repercute en el colectivo. Pero bueno, nadie es perfecto. Y menos en fútbol.