Álvaro sale de la portería en la que marcó su gol en Córdoba.
Álvaro sale de la portería en la que marcó su gol en Córdoba.
CÁDIZ CF

Los intocables de Cervera: Álvaro y Salvi

El utrerano y el sanluqueño son las torres de Preferencia del actual proyecto cadista
Por  8:00 h.

Sólo hay dos jugadores en la actual plantilla del Cádiz CF que son intocables: Salvi Sánchez y Álvaro García. El sanluqueño y el utrerano, el utrerano y el sanluqueño, son las claves del juego amarillo, las bases del éxito del equipo de Cervera, la conlumna vertebral sobre la que se cimentó la gran temporada pasada y sobre la que debe erigirse la actual.

A día de hoy, con el mercado loco con unos precios increíbles, cuatro millones son calderilla por un jugador como Alvarito. Un futbolista que se va siempre de su rival, que tras más de un año en la categoría no ha encontrado tope y que, encima, ayuda en defensa, no puede marcharse por menos de los seis millones de su cláusula.

Más irrisoria, aún si cabe, es la supuesta oferta por Salvi, de en torno a un millón de euros. ¿Cómo es posible que el ‘7’ amarillo pueda marcharse por menos de lo que ha sido vendido Aridane? Un jugador de ataque siempre vale más que un defensa, y más si el atacante es más joven, tiene mayor progresión y viene de ser el segundo máximo goleador de su equipo con ocho tantos.

Es cierto que el Cádiz CF tiene una deuda que saldar, pero no lo es menos que si el equipo se mantiene entre los mejores de Segunda o asciende a Primera la va a liquidar sin problemas en los próximos años. Vendiendo a las bases de su proyecto deportivo, lo único que conseguiría sería debilitar lo deportivo y tapar parches en lo económico.

El club debe ser responsable, no puede cargarse un proyecto deportivo más que ilusionante a unas horas del final del cierre de mercado. Por eso, Juan Carlos Cordero acertó al salir rápidamente a la palestra tras las ofertas del Getafe para dejar claro que tanto Álvaro García como Salvi Sánchez son intransferibles.

A día de hoy, no hay sustitutos en el mercado para dos jugadores que conocen a la perfección los automatismos del juego planteado por Álvaro Cervera. Tres eran los intocables de Eliot Ness y dos son los de Álvaro Cervera.