Barral no pudo marcar en Sevilla.
Barral no pudo marcar en Sevilla.
CÁDIZ CF

La pizarra del Sevilla Atlético-Cádiz CF: Sin gol no hay paraíso

La escuadra cadista acumula 450 minutos sin marcar en LaLiga 123 y se ha quedado sin anotar en seis de las nueve citas ligueras celebradas hasta la fecha
Por  12:30 h.

No atraviesa el Cádiz CF por su momento más dulce. Ni muchísimo menos. Hace más de un mes desde la última victoria liguera en el Ramón de Carranza ante el Nástic (2-0) y a partir de ese momento el equipo de Cervera se ha estancado. Ya sucedió algo similar el curso pasado y, más allá de solventar el bache, se superó con creces a base de buen juego, contundencia y goles. Aún queda mucho tiempo, la competición es larga y la confianza en el míster y sus pupilos no debe menguar. Ya han dado muestras de su virtud para superar los problemas en varias ocasiones. Paciencia.

1. La falta de gol, principal lastre

Si hay algo que está pasando factura en el Cádiz CF en lo que va de temporada es, sin lugar a dudas, la ausencia de pegada. Cinco goles en LaLiga 123 es un bagaje desalentador y paupérrimo para un equipo que no aprovecha las escasas ocasiones con las que últimamente cuenta (penaltis incluidos como ante Osasuna el pasado fin de semana).

Que dos jugadores sean los que han anotado todas las dianas del Cádiz CF es preocupante. Barral (tres dianas en la Liga y dos más en la Copa del Rey) y Álvaro García (dos tantos en la competición liguera) son los únicos que se han estrenado. El resto tiene que empezar a sumar.

La sequía es tan larga que ya se acumulan 450 minutos en la Liga sin marcar. O lo que es lo mismo, cinco encuentros en los que sólo se han logrado 2 puntos de 15 posibles. Además, en la segunda jornada tampoco se pudo batir al guardameta del Alcorcón, lo que provoca que el promedio liguero de goles cadistas sea de 0,5 tantos por partido. Es decir, un gol cada 162 minutos. Casi dos encuentros. Pírrico.

A día de hoy, sólo el colista Sevilla Atlético (3 goles) y el Alcorcón (4 goles) tienen menos pólvora que los gaditanos.

Por norma general en los últimos tiempos, el Cádiz CF no suele crear demasiadas sensaciones de peligro pero sí ha aprovechado las que ha tenido. Ahora no pasa eso. Habrá que tener paciencia. Hay rachas y rachas.

2. Cuando hay piezas imprescindibles…

En todos los equipos hay jugadores y jugadores, y en el Cádiz CF no iba a suceder lo contrario. Si algo ha quedado claro en este arranque de competición es que hay futbolistas que no tienen recambio.

Uno de ellos es, indudablemente, José Mari. El roteño se lesionó en la primera jornada y no regresó hasta este miércoles. Su sombra es alargada. Es de los que manda y aporta jerarquía sobre el rectángulo de juego. Su compenetración con Garrido es determinante en el esquema de Cervera y cada semana queda más claro.

Abdullah, que tiene una calidad innegable y contrastada, hay días que ni aparece. El ejemplo más claro se vio en Sevilla, donde estuvo desaparecido. No ha dado el portazo esperado. En Álex Fernández, tal y como se demostró esta semana, hay puestas esperanzas. Se va adaptando a lo que le pide Cervera y puede tener mayor protagonismo. Tiempo.

Y si José Mari es clave, qué decir de los extremos Salvi y Álvaro García. Nada nuevo que no se conozca ya. Semana a semana son, junto a Barral (que no tiene sustituto visto lo visto), las grandes amenazas de este Cádiz CF. Y eso que el utrerano no está al cien por cien debido a las lesiones. Pese a ello, en Sevilla tuvo las mejores ocasiones.

Alternativas como Aitor, Nico o Carrillo, entre otros, tienen poner las cosas más difíciles.

El caso de la mediapunta es otro cantar. Cervera confía en Rubén Cruz, pero el desgaste de éste en pos del grupo hace que pierda creatividad y llegada como enganche. Nada nuevo. El eterno debate.

3. Servando busca acompañante

La lesión de Marcos Mauro, unida a la de Sankaré, dejan al central isleño como principal líder de la zaga en estos momentos. El balcánico Kecojevic se mostró correcto ante un rival diezmado que tampoco apretó mucho. Tocará ver de nuevo a Mikel Villanueva, más descansado el sábado tras su viaje a Venezuela. Ahí tendrá Cervera que probar opciones aunque, eso sí, es de reconocer que es la línea que mejor nivel está demostrando esta temporada, salvando batacazos como el de Lorca. A través de la solidez se puede seguir confiando. Cervera lo sabe.