Álvaro García y Servando celebran el gol que culminó la remontada del Cádiz CF ante el Real Oviedo.
Álvaro García y Servando celebran el gol que culminó la remontada del Cádiz CF ante el Real Oviedo.
CÁDIZ CF

La pizarra del Cádiz CF 2-1 Real Oviedo

Álvaro Cervera acierta con sus cambios y el equipo cadista remonta ante un adversario con diez pero siempre aguerrido
Por  10:30 h.

‘Competitividad y superación’

El Cádiz CF, que continuará una semana más en la segunda posición de la clasificación de LaLiga 123, consiguió tres puntos de oro ante el Real Oviedo, un rival directo en la lucha por el ascenso a Primera. Y es que el objetivo inicial de la permanencia queda totalmente claro que ya está conseguido. Ahora toca dejarse la piel para alcanzar cotas mayores y seguro que Cervera y sus hombres no bajan el pistón para conseguirlo. No será por falta de fe, derroche y pundonor. Así es este Cádiz CF y ante los carbayones quedó demostrado.

1. La expulsión, punto de inflexión

Transcurría el minuto 34 de un partido aguerrido y combativo, aunque muy escaso de ocasiones. Sólo Barral a los cuatro minutos había avisado a Alfonso Herrero con un gran testarazo que el cancerbero carbayón sacó de la mismísima escuadra. Poco fútbol y mucha tensión hasta que saltó la chispa, y lo hizo en una jugada más en la que Pulido Santana mandó a David Rocha a la caseta antes de tiempo.

El centrocampista del Oviedo llegó tarde a un cruce y se encontró con Carpio. Todo hay que decirlo: expulsión rigurosa y desmedida que desató las iras asturianas. Al menos las de sus jugadores porque Anquela, su entrenador, no se escudó en la acción. No en vano, los visitantes no habían puesto en peligro a Cifuentes estando en igualdad numérica sobre el terreno de juego.

Cierto es que al equipo ovetense le quedaba una hora por delante y que, aunque al principio supo lidiar con la situación e incluso logró adelantarse en el marcador con el gol de Linares, al final sucumbió ante el empuje de los cadistas. Decía Helenio Herrera que con diez se juega mejor que con once, pero esta vez parece que pudo pasar factura. A fin de cuentas, con más espacios este Cádiz CF acaba encontrando su momento por las alas.

2. Al fin llegó Perea

Ha tardado en llegar pero lo ha hecho para entrar en la rueda de opciones. Todos (dirección deportiva, entrenador y jugadores cadistas) hablaban maravillas de Alberto Perea, de su clase y su técnica. Sin embargo, el centrocampista manchego ha sufrido esta temporada el infortunio continuado de las lesiones.

Frente al Real Oviedo optó Álvaro Cervera por concederle toda la segunda parte al relevar al amonestado Abdullah y Perea sacó la magia. El futbolista procedente de la cantera culé se quitó toda la presión en un abrir y cerrar de ojos. Lo hizo haciéndose grande con su acierto en los saques a balón parado, demostrando su nivel en la medular y, sobre todo, marcando un gol que quedará para siempre en la retina de los cadistas por su importancia y belleza. Era el minuto 72 cuando se hacía con un balón junto a la línea de fondo, se marchaba de Johannesson y Cotugno y soltaba un misil teledirigido que quitaba las telarañas después de superar al guardameta Alfonso Herrero, primero, y al defensa Christian Fernández, después.

Sí, señores, Alberto Perea ya está aquí y ha llegado para quedarse. Puede ser el fichaje de invierno que llegó en verano. La obligada ausencia de Abdullah en Soria puede abrirle la puerta de la titularidad. Una gran oportunidad para hacerse fijo.

3. Los que ya estaban y los que ahora llegan

Álvaro Cervera puede estar tranquilo, pues sobre el papel hay plantilla para luchar por dar el salto de categoría. Este sábado quedó demostrado ante un adversario al que derrotar no es especialmente sencillo. Ahí están las estadísticas.

El entrenador del Cádiz CF sabe que tiene un portero como Cifuentes que siempre rinde, un capitán como Servando que se crece ante las adversidades e incluso resuelve un partido, un completísimo centrocampista llamado Álex que combina su enorme calidad con el derroche físico, dos extremos como Salvi y Álvaro García que son pura dinamita…

Pero también cuenta ahora con el talentoso Perea, ese fichaje estival que quiere derribar la puerta tras sus lesiones; el cada vez más entonado Eugeni, que esta vez dio un paso al frente para embotellar al Oviedo; un delantero llamado Jona que crea espacios y lucha cada balón, y al que la llamada del gol puede llegarle en cualquier momento… Y todo ello sin olvidar a Barral, el anhelado Barral. Si Jona, el isleño, Dani Romera y Carrillo hacen una buena competencia, el Cádiz CF saldrá muy beneficiado. Cervera estará encantado si tiene quebraderos de cabeza de este estilo en las próximas semanas.