Barral tampoco pudo marcar esta jornada,
Barral tampoco pudo marcar esta jornada,
CÁDIZ CF

La pizarra del Cádiz CF 0-0 Rayo Vallecano

El equipo de Cervera, justo de gasolina al final, sigue recuperando sus señas de identidad, pero la falta de puntería vuelve a dejarle a un paso del éxito
Por  13:45 h.

Un punto pudo sumar el Cádiz CF ante el Rayo Vallecano en un encuentro en el que dispuso de las mejores ocasiones y no llegó a sentir un peligro real sobre su marco. Las sensaciones van mejorando después de una dura y exigente semana, aunque aún hay que progresar en muchísimos asuntos. Todo se vería diferente con puntería. Y con menos lesiones.

1. Rayos de ilusión entre las tinieblas

Las lesiones están mermando en gran medida el potencial de este Cádiz CF. Esta vez el damnificado fue Abdullah, que tuvo que abandonar el rectángulo de juego poco después de la media hora. «El jugador siente que se le duerme una pierna. Le han hecho pruebas pero no sale nada. Me dijo que le pasaba eso y había que cambiarle», señaló Álvaro Cervera a la finalización del encuentro ante el Rayo Vallecano en la rueda de prensa.

A fin de cuentas, el enésimo percance físico en una semana en la que Garrido y Moha habían sido los últimos en llegar a la enfermería. Preocupante. Es necesario parar la sangría.

Pero no hay mal que por bien no venga. El cambio de Abdullah provocó la entrada en el césped de Alberto Perea, otro de esos jugadores que estuvo lesionado pero que ya parece que empieza a estar disponible. El manchego se colocó como enganche de la delantera y deleitó a los presentes con jugadas de una calidad más que contrastada. En una de ellas, sin ir más lejos, puso un balón de oro que no fue gol porque a Álvaro García le falló la puntería en el último momento cuando Carranza ya se relamía. Con Perea, que también se encargó del balón parado (aspecto vital en LaLiga 123), Cervera tiene algo distinto que ofrecer.

También es una gran noticia la línea ascendente demostrada por Álex Fernández, que empezó como punta más ofensiva del trivote y acabó junto a José Mari con la entrada de Perea. La adaptación del centrocampista madrileño ya es una realidad y queda demostrada con su gran técnica, no exenta de pundonor cuando hay que luchar en el barro. Este Cádiz CF tiene argumentos en la medular. Sólo falta que las lesiones respeten al equipo gaditano de una vez por todas.

2. El ADN cadista está de vuelta

Los hombres de Cervera vivieron tardes muy negativas en Lorca y Huesca, donde nunca se encontraron cómodos sobre el rectángulo de juego, pero parece que las ideas vuelven a estar claras. Esas ideas implantadas por Cervera que llevaron al Cádiz CF a tocar la gloria. José Mari, que esta vez sí pudo jugar los 90 minutos después de su periodo de recuperación, ya lo dejó claro al final del encuentro: «La gente sabe que el equipo se ha partido el pecho en el campo».

El Cádiz CF estuvo bien plantado sobre el césped, se hizo fuerte atrás (sensacional partido de Carpio) y nubló las ideas ofensivas de un Rayo con control pero inoperante. De hecho, Cifuentes pocas veces ha tenido una tarde tan plácida. Además trató de buscar el contragolpe con sus temidos extremos. A Alvarito le faltó rematar la faena en un par de ocasiones, mientras Salvi lo intentó una y otra vez por su banda hasta que le duró la gasolina, aunque le faltó precisión en sus centros.

3. El eterno problema del gol y la falta de gasolina

Además de las lesiones, otros asuntos preocupan a estas alturas en las filas cadistas. Uno de ellos es la inoperancia ofensiva. Siete goles marcados en doce encuentros ligueros dan fe de un balance paupérrimo. 0,58 goles por encuentro es un triste promedio y en este deporte el gol lo es prácticamente todo. Nadie en Segunda empeora este registro. Para tener muy en cuenta.

Barral se ha estancado después de un comienzo arrollador y nadie ha podido recoger su testigo. De hecho, sólo Alvarito y Carrillo (además de Álex Fernández en la Copa del Rey) han experimentado la sensación de marcar un gol. Es cierto que falta fortuna en momentos claves de cara a puerta, pero también lo es que no se crean demasiadas ocasiones de peligro.

El otro asunto que preocupa es la falta de gasolina. Es cierto que el Cádiz CF ha jugado tres encuentros en una semana, pero en su cita ante los vallecanos llegó justísimo de energías al final de la cita. Es necesario coger aire y reponer fuerzas en una temporada muy larga. Y es que entre lesiones y la falta de rendimiento de algunos, la plantilla no aprovecha las rotaciones.