Álvaro García, quiere ser un jugador importante
Álvaro García, quiere ser un jugador importante
CÁDIZ CF

La Copa siempre es la Copa

El Cádiz CF inicia en Murcia el camino hacia la eliminatoria soñada
Por  7:32 h.

Ya está aquí la Copa del Rey, esa competición tan clásica que ilusiona a los clubes modestos desde el primer día (aunque desde la Real Federación Española de Fútbol se empeñen año tras año en lo contrario con su discutido modelo). No se trata de una cita más, más allá de eso es la oportunidad de ver cara a cara a las ‘estrellas’ del panorama balompédico nacional e internacional. Por eso, equipos como Real Murcia y Cádiz CF saben que pasar de ronda es clave para luchar por un sueño que anhelan conseguir en próximas fechas, siempre y cuando el camino sea victorioso en las dos rondas siguientes.

Y es que medir las fuerzas ante Real Madrid, Barça o Atlético (si hay un poco de suerte en el sorteo -la misma que no tuvo el Cádiz CF en las dos últimas ocasiones que buscó el ‘Gordo’-) depende esta competición. Nada más. Una vez más, en La Condomina y en el Carranza repiten que cualquier tiempo pasado fue mejor. A fin de cuentas, lejos quedaron ya esas jornadas de transistores y encuentros a las cinco de la tarde en la que los poderosos del fútbol español se presentaban para jugarse la vida en la Liga. Por cambiar hasta los estadios cambiaron, aunque no sus nombres.

Solo queda la Copa (y algún descafeinado ‘Trofeo de los Trofeos’ en este rincón del sur) para volver a soñar… hasta nueva orden. Por eso, y por la siempre fundamental vertiente económica, la de hoy es una eliminatoria clave, única, especial y diferente. Sobran los calificativos.

Es evidente que Manuel Vizcaíno exageró la temporada pasada al señalar que el partido del Cádiz CF en Lepe era el más importante de su historia, pero ahí está la esencia de esta competición. La Copa no se tira ni se derrama, la Copa hay que lucharla a pesar del escaso valor que le dan desde algunos organismos. Por eso y por muchas razones más, el de esta noche en La Condomina no es un partido más. Hoy toca soñar.