Claudio y sus hombres preparan el debut del Cádiz CF en el Carranza
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CÁDIZ CF

Cádiz CF: Presente, presente y presente

Olvidar el reciente pasado, reto fundamental del cadismo para triunfar en el futuro
Por  11:18 h.

La hora de la verdad ha llegado. Casi sin tiempo para asumir la tremenda decepción del frustrado ascenso a Segunda, el cadismo ya está inmerso en la consecución del objetivo más habitual en los últimos tiempos: recuperar la ‘plata perdida’.

Como cada año por estas fechas, el Trofeo Carranza ya es pasado y las miradas se centran en la competición liguera. Un año más tocará defender el escudo del Cádiz CF por el Grupo IV de Segunda B (esta temporada parece que mucho más complicado que en los últimos cursos), alejado del fútbol profesional. Ver en directo a Granada, Betis o Atlético únicamente será posible gracias a la televisión. Por desgracia, esa historia parece que ya está asumida (y con cierta resignación).

Muchos pensamientos pasarán por la cabeza de los cadistas cuando en el Carlos Tartiere, Lezama o San Mamés vibren con encuentros anhelados en la Tacita de Plata. Se tocó con la punta de los dedos, pero fue imposible conseguirlo.

Al fin y al cabo, todo eso ya es pasado, tan pasado como la etapa dorada del Cádiz CF en Primera. Ahora toca pensar en el presente, volver a pensar en el presente y mirar con optimismo al futuro. Así se consiguen unos retos que, a buen seguro, algún día acabarán cumpliéndose en la capital gaditana. De nada vale seguir centrando la atención en un pasado que nada tiene que ver con el presente. Porque para salir victorioso en el futuro hay que bajar a la tierra y ser consciente de lo que ahora sucede. Lo demás es pura filosofía.

Por eso, ahora toca animar al equipo hasta el último minuto. También a Güiza. Faltaría más. Su contratación puede ser un acierto (o no), pero el éxito del Cádiz CF pasa ahora por sus botas. Guste (o no). Es ahí, en la unidad entre todos, donde empieza el camino hacia esa gloria que algún día llegará. Después, cuando todo pase, tocará emitir un juicio y valorar lo sucedido. Con números sobre la mesa… porque al final es lo que vale.