El Real Oviedo ganó en el Carranza.
El Real Oviedo ganó en el Carranza.
Cádiz CF

La pizarra del Cádiz CF-Real Oviedo: Cazados en la séptima jornada

El planteamiento del ascenso caduca muy pronto en LaLiga1/2/3
Por  18:09 h.

Los jugadores suelen ser quienes ganan o pierden un partido. Pero hay veces en la que la mano del entrenador se nota. Algunas, para bien. En cambio, otras…

1. Ortuño, desconectado. Cervera, ante el mal partido de Rubén Cruz frente al Numancia, devolvía la titularidad a Abel, que no aparecía por el once desde la segunda jornada ante el Mallorca. también dejaba en la medular a Eddy Silvestre. Pues bien, apenas se tuvieron noticias de los dos y el resultado fue que el Cádiz CF no creó apenas juego y Ortuño estaba completamente desasistido. Al ariete solo le llegaban balones colgados y así es muy difícil que el juego de un equipo tenga continuidad. La nula aportación al juego de Abel y Eddy desconectaron del partido al mejor jugador del Cádiz CF. Aunque no hubo cambios desde el banquillo, Cervera intentó sorprender cambiando a Salvi y Álvaro de bandas pero tampoco encontró los resultados esperados.

2. Garrido destroza el puzzle. Al descanso, era evidente que Cervera tenía que hacer algo más que jugar con extremos a pierna cambiada. Y lo hizo. Sacó del campo a Salvi y Abel para meter más velocidad en las bandas con Aitor y Nico y, de paso, colocar a Álvaro García en la mediapunta, donde volvió a dejar cosas interesantes en los mejores momentos del Cádiz CF. Estos cambios favorecieron, muy levemente, al juego del equipo hasta que pasados diez minutos el Oviedo volvió a controlar al Cádiz CF. Le quedaba una bala a Cervera y optó por emplearla con Güiza, que entraba por Brian. Este cambio lo pagó el ataque del Cádiz CF, que vio como se perdía Álvaro García en misiones defensivas en el lateral zurdo. El dibujo era de un 4-4-2 con Güiza ligeramente por detrás de Ortuño y en estas que Garrido se lesiona y se coloca de delantero centro para estorbar aunque sea al contrario. El vasco, en su afán por ayudar, estorba más a Ortuño que otra cosa y el partido va muriendo mansamente en las manos del Oviedo. Eddy se quedó solo en el centro del campo aunque, la verdad, poco había más que contar de un encuentro que llegó muerto a los 80 minutos.

3. El Oviedo maniata al Cádiz CF. El juego del Cádiz CF comienza a estar muy visto en la séptima jornada. El método Cervera fue cazado en Reus y ha vuelto serlo el pasado domingo. Si ya el conjunto catalán no se dejó en ningún momento ser sorprendido a la contra atacando con muy pocos hombres, más de lo mismo hizo el Oviedo, que para colmo cuenta con dos ¡killers¡ del área como Toché y Linares. Hierro tapó a la perfección las bandas del Cádiz CF y dejó que, poco a poco, los de Cervera se fuesen ahogando en su campo ante la nula aportación en la elaboración de Eddy y Abel. El Oviedo le entregó el balón al Cádiz CF, se ordenó y se limitó a que le llegasen sus oportunidades. Con muy poco se llevaron los tres puntos. No fue suerte. Todo estaba estudiado convenientemente.