Abdullah cabecea en presencia de Uche.
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Cádiz CF

La pizarra del Cádiz CF-Nàstic: Orden y un poco de ritmo son suficiente

Los hombres de Cervera lograron imponerse en la segunda mitad con solo meter una marcha más
Por  20:51 h.

El Cádiz CF venció por impulso al Nàstic. Los de Cervera no necesitan hacer un juego brillante. Todo lo contrario. Es más, si le preguntasen al entrenador, seguramente diría que no le gustan los partidos bonitos. Orden defensivo, presión en el centro del campo y, si hay suerte, concretar las ocasiones. Ese es el camino de un Cádiz CF que impone su ley ante equipos ramplones y sin identidad como Lugo, Almería o Nàstic

1.La colocación de Álvaro García. El once de Cádiz CF experimentó el regreso de Álvaro García a la mediapunta. Mucho se ha hablado de que el utrerano hace más daño por banda izquierda que cuando lo hacía por la derecha, pero poco se habla de cuando juega de enlace. Aunque ante el Nàstic no brilló por el centro, Cervera parece tenerlo claro. Sabe que dispone de un gran jugador y, como tal, quiere darle mayor importancia poniéndolo en una zona donde debe tener más incidencia. Sin embargo, a los veinte minutos de encontrarse el Cádiz CF maniatado por una defensa muy cerrada como la del Nàstic decidió Cervera devolverle a los orígenes de la banda izquierda para colocar en la mediapunta a Aitor, que tampoco es que se luciera en exceso.

2. Control, orden, paciencia y más ritmo. Pasaban los minutos y el partido aburría. Pasaron los primeros 45 minutos y el Cádiz CF, aunque llegó más que el Nàstic, acabó hasta cierto punto dominado debido a que el Nàstic supo aprovechar las dudas de los locales, que ni presionaban arriba ni tenían la posibilidad de salir a la contra. Dudas, pero no prisas. Al Cádiz CF no le agobia empatar en casa cuando, para colmo, está haciendo los debers a domicilio. Sabe que los equipos contrarios están deseosos de que los amarillos pierdan su seña de identidad y vaya al ataque de una manera desordenada. Por tanto, Cervera optó por seguir tanteando hasta la llegada del descanso, donde daría un mensaje claro a los suyos. El ritmo debía ser más intenso. Y así fue. Porque apenas había comenzado el segundo tiempo cuando los hombres de banda cercaron el área tarraconense. Fue así como, poco a poco, la defensa grana acabó siendo superada. Brian y Carpio adelantaron metros y eso lo agradecieron tanto Álvaro García como Salvi. Precisamente, fue el sanluqueño el que acabó derribado cerca del área rival para que Aitor probase fortuna en un libre directo que acabó en el gol de Barral, muy atento al rechace.

3. Pausa y experiencia. Fue marcar el segundo gol y acabarse el partido. Un robo de balón, un regalo del excadista Eddy más que otra cosa, en el centro del campo posibilitó el gol de Álvaro García, que de nuevo aparecía por el centro en la segunda parte. El partido se le puso muy de cara a un Cádiz CF que se encontró con un rival muerto en la cuarta jornada. De hecho, es hasta cierto punto lógico que debido a la imagen dada en Carranza, la directiva del Nàstic no haya tenido paciencia con su entrenador y lo haya destituido. Eso no quita el gran papel jugado por los hombres de Cervera. Y es que en todo momento, el Cádiz CF supo dormir el partido. El 2-0 en ningún momento se puso en peligro después de que Cifuentes, con el 1-0, salvase los muebles en una aislada ocasión de Maikel Mesa. Pasaban los minutos y sobre el césped no pasaba nada. Cervera sacó a Carrillo de referencia por Barral y el encuentro acabó sin historia.