Álex Fernández intenta frenar a un rival.
Álex Fernández intenta frenar a un rival.
Cádiz CF

La pizarra del Cádiz CF-Cultural Leonesa

Rubén de la Barrera le ganó la batalla táctica a Cervera a la salida del descanso
Por  19:25 h.

El empate del pasado sábado en Carranza sigue dando mucho que hablar. Y sigue dando porque sigue sin entenderse muy bien cómo un equipo, en su casa, con el viento a favor y el resultado también y ante un rival nada peligroso, pidiera perder dos puntos en 45 minutos.
La única razón por la que se puede entender lo sucedido hay que buscarla en el contrario, la Cultural Leonesa. Y es que los hombres de Rubén de la Barrera fueron los únicos que dejaron hacerse e hicieron. Los de Cervera, por su parte, siguen nadando entre dudas.

1.Muchas novedades en el once.

Era lógico. Tanto los malos resultados como la jornada intersemanal provocaron que Cervera metiera en el once muchas novedades. Los Carrillo, Perea, Villanueva se sumaban a los recambios de Álex, Garrido o Carpio para completar un once inédito en Liga debido a las circusntancias. Y la cosa no salió mal. Al menos de principio. Pero no resultó mal gracias a las groseras facilidades defensivas que regaló un Cultual Leonesa que en sus primeros 45 minutos parecía más un equipo de exhibición que uno profesional.
Sin apenas pestañear, tan solo jugando con orden defensivo y rigor ofensivo, el Cádiz CF se iba al descanso con una renta de dos goles favorecida únicamente por la falta de seguridad defensiva del equipo leonés.

2. Los cambios.

En cierta parte se entiende que Cervera apenas quisiera tocar nada porque el partido se desarrollaba de una manera placentera para el Cádiz CF y con un resultado que llevaba, inconscientemente, a la relajación. A la lesión de Salvi, Cervera tiró de sentido común y metió a Nico en lo que era un simple cambio de ficha. Siguió la misma filosofía con Abdullah por Perea en el minuto 60, pero este si el cambio anterior (obligado) resultó defectuoso, el del jugador de Marsella acabó siendo catastrófico para los intereses cadistas. Sobre todo, porque Rubén de la Barrera movió su banquillo dando entrada a Mario Ortiz, que liberó a Señé para desgracia de la defensa amarilla, que perdió la pista del autor del primer gol leonés y asistente del segundo. Además, De la Barrera terminó de destrozar los planes de Cervera dejando una defensa muy adelantada y de tres hombres para meter a Aridai en la zona ofensiva mientras el Cádiz CF seguía remando con las mismas piezas e idéntica y equivocada estrategia a lo don Tancredo.

3. ¿Sorprendido ante una sorpresa? Cervera cayó en la trampa. Pero no hay nada más molesto que caer en una trampa que sabes, esperas y presagias que te las puedes encontrar. El propio entrenador del Cádiz CF lo dejó dicho en la rueda de prensa posterior al partido con una afirmación que parecía una contradicción pero que encerraba la pura verdad de lo sucedido. «La Cultural Leonesa no te va a sorprender porque ya sorprende por sí misma; hace cosas diferentes y estábamos preparados para eso».
Lleva razón Cervera, pero no del todo. La primera frase de su afirmación es exacta, correcta y certera. No así la conclusión. Porque su equipo dio razones evidentes de no estar preparados para los cambios que Rubén de la Barrera hizo para cambiar el decorado de la situación.

Es cierto que los cambios del joven entrenador de 32 años de la Cultural fueron claves, pero más aún lo fue la entrada de Abdullah en la mediapunta, una demarcación donde está llamado a jugar ante la irrupción de Álex y la llegada en breve de José Mari y donde se empeña en no querer brillar. Ya le pasó en el partido que el Cádiz CF perdió el año pasado en Oviedo y le volvió a pasar el pasado sábado. Sin duda, la aportación del francés, como la de Nico, fue nula.