CÁDIZ CF

Y el Cádiz CF tocó el cielo con las manos

Se cumple el primer aniversario del ascenso del equipo cadista a Segunda en el Rico Pérez de Alicante

Por  7:57 h.

‘Los leones doman a Hércules y rugirán en Segunda’. Así titulaba LA VOZ el último ascenso del Cádiz CF, un éxito que cumple su primer aniversario. Un año hace ya desde que un gol de Dani Güiza firmara el capítulo final de una historia llena de sufrimientos y una rúbrica legendaria: Carranza ya era de plata. Fue un 26 de junio de 2016 y ahora, doce meses después, sigue siendo recordado por un cadismo que en ese periodo de tiempo ha pasado del desasosiego a una ilusión enorme. Ese cadismo que jamás dejó en el olvido a su Cádiz CF ya tiene recompensa y disfruta con su equipo con alcanzar cotas mucho mayores.

Sin ir más lejos, de años y años de experimentos fallidos en Segunda B se ha pasado a soñar con el retorno a Primera, llegando incluso a la primera eliminatoria de ascenso a la máxima categoría, donde el Tenerife se cruzó en su camino.

Cifuentes, Juanjo, Aridane, Migue González, Servando, David Sánchez, Mantecón, Salvi, Fran Machado, Álvaro García y Dani Güiza fueron titulares aquel día en el Estadio Rico Pérez de Alicante ante el Hércules. Isaac Nana, Despotovic y Lolo Plá también tuvieron su oportunidad con el transcurso de los minutos. Y en el banquillo, Álvaro Cervera, ídolo que va camino de convertirse en mito, estaba al mando de las operaciones.

Tal y como señala aquel día la crónica de LA VOZ: «Las miles de gargantas del Rico Pérez ofrecían el último aliento, el apoyo desde la Tacita de Plata, la Bahía y la provincia se sentía a cientos de kilómetros. El trabajo estaba hecho. La plata volverá a brillar en el Ramón de Carranza. El Cádiz CF es de Segunda División». Y brilló. Ahí están los momentos vividos.

Hace 365 días la euforia se desató cuando Dani Güiza siguió el camino iniciado por Carlos Calvo una semana antes y se convirtió en el héroe del cadismo meses después de su controvertida llegada. El delantero cumplió su promesa y se marchó ovacionado cuando fue sustituido a la hora de partido. Llegó para subir y cumplió. Así se puso fin a seis años en el infierno de la Segunda B.