Jesús Velázquez, protagonista en el cómic 'La vida en amarillo'.
Jesús Velázquez, protagonista en el cómic 'La vida en amarillo'.

CÁDIZ CF

Velázquez: «Me quedo con el ascenso a Segunda si me dan a elegir»

El 'Pitbull' vivió los éxitos del Cádiz CF en Las Palmas y Chapín a principios del presente siglo, dos de las historias que aparecen en el cómic 'La vida en amarillo'

Por  9:00 h.

Jesús López Velázquez es otro de los protagonistas de las historias de ‘La vida en amarillo’, un cómic que LA VOZ ofrece el próximo domingo 30 de abril, y por sólo 4,95 euros junto con el periódico. En un original formato se recogen las inolvidables vivencias de la entidad de Carranza. A todo color, con las espectaculares ilustraciones de Luis M. Cabrera y el guion del escritor y periodista Dani Pinilla, que sirven para ensalzar las hazañas que los mayores han dejado en herencia a sus hijos como un extraordinario legado.

Un libro único de 88 páginas a color, con textos e ilustraciones inéditas, testigos imborrables de un sentimiento inexplicable. Dos de esos episodios se vivieron a principios del presente siglo: los ascensos del Cádiz CF a Segunda (2002-2003) y Primera (2004-2005).

En ellos estuvo Velázquez, aguerrido lateral derecho que tocó la gloria con su equipo de toda la vida, el Cádiz CF. Y es que, el ‘Pitbull’ se formó en las categorías inferiores de un Cádiz CF que despertaba pasiones. Cuando le preguntan, él lo tiene claro: «Si me dan a elegir, me quedo con el ascenso en el Juan Guedes de Las Palmas».

Más allá de ascender a la máxima categoría y en el feudo del eterno rival xerecista, Velázquez recuerda ambas situaciones. «El ascenso a Segunda es más sentimental para los jugadores que allí estábamos y para el Cádiz CF porque llevábamos casi una década en Segunda B, sufrimos impagos e incluso hubo un amago de desaparición del club. Ascender allí fue muy grande. Ese partido cambió la historia de la entidad y eso no se olvida jamás», señala.

Eso sí, también tiene unos recuerdos imborrables de Chapín, convertido aquel 18 de junio de 2005 en santuario del cadismo. «En Jerez tocamos la gloria porque subimos con el apoyo de nuestra afición y en el estadio de nuestro eterno rival. Poco más se puede pedir», apostilla el propio Jesús Velázquez.

Y recuerda: «En ambos momentos se me vinieron a la mente mi familia y la afición del Cádiz CF. Pasan los años y sigues teniendo la carne de gallina. Eso es inevitable».

Un Cádiz CF diferente

Más de una década después, el gaditano y cadista Velázquez cree que el Cádiz CF vive una situación similar a la de aquella etapa. «La situación es muy parecida porque volvemos a ser humildes. En estos últimos años se ha exigido que había que subir por la fuerza, ya fuese en Segunda y, lógicamente, en Segunda B. Ahora parece que disfrutamos con esta situación y volvemos a ser tan humildes como siempre fuimos. Primero nos centramos en la permanencia y una vez conseguida, el objetivo es trabajar día a día. Me recuerda a mi etapa porque da la sensación que este Cádiz CF es una familia. Al menos así lo veo yo alejado del rectángulo de juego», relata el exlateral derecho del equipo cadista.

A sus 39 años, Velázquez tampoco olvida sus siete años en la primera plantilla cadista y todas aquellas temporadas en El Rosal. «Entonces, por necesidad o por lo que fuese, se contaba mucho con la cantera. En el ascenso a Segunda, ocho canteranos disfrutamos como nunca. Muchos de esos pudimos vivir el salto a Primera», destaca. Y añade: «Se echa en falta la apuesta por la cantera, pero son otros tiempos y nada tiene que ver el Cádiz CF de ahora con el de antes. Ahora salen pocos jugadores o se los llevan pronto y gratis. Nos da pena, pero realmente de aquel Cádiz CF sólo queda el escudo y los trabajadores que allí siguen. Son cosas del fútbol y hay que asumirlo. No queda otra».

Mucho sentimiento en una de esas historias que el abuelo le cuenta en el cómic a su nieto para que sienta una de las pasiones del gaditano, para que saque del armario su camiseta con el escudo de Hércules y se deje la garganta en el Ramón de Carranza.