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CÁDIZ CF

Varvodic y Stimac: Latido balcánico en la Tacita de Plata

El portero y el zaguero, ahora compañeros en el cuerpo técnico del Sepahan (Irán), coincidieron en el Cádiz CF con su compatriota Milanko

Por  10:25 h.

No mucho tiempo después del arranque de la década de los 90 saltaba en pedazos la antigua Yugoslavia. En plena Guerra de los Balcanes, el desembarco croata en la Tacita de Plata fue más que notable. El primero en llegar en 1991 fue el centrocampista Goran Milanko. Una temporada más tarde recalaban en la Plaza de Madrid dos de sus compatriotas: el guardameta Zoran Varvodic y el zaguero Igor Stimac. Todos ellos formados en el Hajduk Split, eterno rival del Dinamo de Zagreb y equipo que en aquel 1992 se convirtió en uno de los puntales de la recién creada Liga croata. Una competición que todos ellos disputaron a su vuelta, pues en sus inicios comenzaron su andadura en una potente Liga yugoslava en la que los grandes eran los dos equipos croatas y los serbios de Estrella Roja y Partizán.

Tal y como recoge la web www.cadistas1910.com, Milanko tuvo su primera oportunidad en noviembre de 1991. Ramón Blanco era el entrenador. Ahí empezó una etapa que se cierra la temporada siguiente, con el descenso a Segunda. Hajduk Split (Croacia), Brest (Francia), Famalicao (Portugal), PAOK (Grecia), Chemnitzer y Rot-Weiss Essen (Alemania) y Hapoel Haifa y Bnei Sakhnin (Israel) completaron su trayectoria hasta su retirada (2001).

En septiembre de 1992 debutaron Zoran Varvodic e Igor Stimac. Aquel día también tuvo minutos Milanko. El escenario fue inmejorable: la antigua Catedral. El Athletic salió victorioso (2-1). José Luis Romero, relevado después por Ramón Blanco, apostó por ellos.

El singular arquero inició su carrera deportiva en el GOSK Dubrovnik. De ahí daba al salto al Hajduk Split y siguió moviéndose por la antigua Yugoslavia. Spartak Subotica y Olimpia Liubliana fueron sus equipos antes de recalar en la Tacita de Plata. Luego llegaron HNK Dubrovnik, Primorak Stobec, Korotan Zadar y RNK Split, su último club en activo (2000).

Bien es cierto que en el plano deportivo no despuntó, pero Varvodic dejó huella en el Carranza. Sus peculiares calentamientos, sus indumentarias y su alborotado pelo hicieron de las suyas.

Ya empezada la temporada 1993-1994, con el Cádiz CF en Segunda y el británico Colin Addison en el banquillo, Varvodic no tenía sitio. Tubo Fernández y Vega eran los elegidos. Pese a todo, el portero llegó a un acuerdo con el club gaditano y no se marchó hasta que encontró equipo. No era momentos para regresar a un país en pleno conflicto bélico. El Cádiz CF, según recogen los periódicos de la época, acordó con Varvodic el pago de seis millones de pesetas a pagar en cuatro mensualidades.

Cádiz, tierra de acogida

Miro Varvodic, su hijo, rememora en CANAL AMARILLO la llegada a Cádiz. Nacido en Split (Croacia) en 1989, él era un niño. «Yo era muy pequeño entonces, pero me acuerdo que nos fuimos a vivir a Valdelagrana, en El Puerto. Parábamos con frecuencia en el Bar Bigote’s y mis padres entablaron amistad con Paco y Carmen, los dueños del bar. Eran tiempos muy difíciles en nuestra tierra y en España nos trataron genial desde el primer día».

Al mismo tiempo, Miro Varvodic señala: «Yo tenía tres o cuatro años cuando estábamos allí y no recuerdo demasiado del Cádiz CF, pero mi padre me recuerda que fue una experiencia singular y que siempre se acordará del club».

Zoran llegó a Cádiz con Stimac, con el que comparte experiencia en Irán. «Mi padre es el entrenador de porteros del Sepahan y Stimac es el míster. Los dos llegaron al mismo tiempo al Cádiz CF y, aunque mi padre se fue antes, mantuvieron la amistad. Ahora trabajan juntos».

Stimac y Varvodic trabajan juntos en el Sepahan (Irán)

Stimac y Varvodic trabajan juntos en el Sepahan (Irán)

Tampoco se olvida la afición cadista de Igor Stimac. Criado y asentado en el Hajduk Split, dejó su sello en la defensa del Cádiz CF. Bien es cierto que no vivió la mejor etapa del equipo amarillo, ya que dos descensos consecutivos hicieron que el Cádiz CF pasara de Primera a Segunda B en dos años. Un golpe tremendo.

Una etapa convulsa en la que Stimac tuvo numerosos compañeros y hasta seis entrenadores (José Luis Romero, Ramón Blanco, Colin Addison, Hugo Vaca, Naya y Marcelino Pérez). Por si fuera poco, Rafael Garófano y Manuel Irigoyen pasaron por la presidencia.

Mal momento para un futbolista que no se arrugó. A fin de cuentas, sus 53 partidos con Croacia dan fe de su calidad. Tal es así que formó parte de la selección croata que acabó tercera en Francia’98 con Blazevic en el banquillo (en aquella etapa ya militaba Stimac en el Derby County inglés). Curiosamente, un banquillo que años después ocupó Igor Stimac.

«Deseamos que el Cádiz CF vuelva al lugar que se merece. Un saludo a todo el cadismo», señalan Varvodic y Stimac, dos croatas que, pese a vivir una etapa convulsa en Cádiz, no se olvidan del club que les acogió en la época más dura de sus vidas.

Pulsa aquí para ver las fotos que Varvodic y Stimac han enviado a CANAL AMARILLO.