Garrido y José Mari formarán en el doble pivote en Valencia, mientras que Álvaro y Nico apuntan a las bandas.
Garrido y José Mari formarán en el doble pivote en Valencia, mientras que Álvaro y Nico apuntan a las bandas.

CÁDIZ CF

UD Levante-Cádiz CF (PREVIA): El Cádiz levanta el muro

Los amarillos, con Garrido y José Mari en el doble pivot,e, apelan a la fortaleza defensiva para frenar al todopoderoso líder

Por  8:00 h.
Levante
0
Cádiz
0
UD Levante: Raúl Fernández, Pedro López, Chema Postigo, Toño, Campaña, Lerma, Natxo Insa, Jason, Morales y Roger.
Cádiz CF: Cifuentes, Carpio, Aridane, Sankaré, Luis Ruiz, Garrido, José Mari, Nico o Aitor, Rubén Cruz, Álvaro y Ortuño.
Árbitro: Alberola Rojas (colegio castellano-manchego).
Campoy Hora: Ciutat de Levante, 18.30 horas. Televisado en abierto por Gol TV.

Habrá que construir un muro. Un dique de contención para frenar las acometidas del intratable líder, una muralla para defender el botín conquistado y defenderse de las hordas enemigas. El Cádiz CF levantará una fortaleza en Valencia y de su consistencia y solidez dependerá el éxito de su empresa.

Ese cerco marcará la diferencia entre la victoria y la derrota. Los amarillos estrenarán su nuevo traje con piel de cordero pero la confianza rebosa y en su mirada se aprecia el brillo del lobo. Es la gran oportunidad. Los dos últimos triunfos han permitido recuperar el pulso, bajar las pulsaciones y tranquilizar los ánimos. La sangre riega el cuerpo con el ritmo habitual, las piernas superan los temblores y ya se afronta con calma el envite de la jornada.

Por ello, repuesto de la ansiedad, o al menos aplazada, la visita al todopoderoso Levante aparece como una gran ocasión para disfrutar desde el sufrimiento, con todo que ganar y poco que perder más que los tres puntos en liza.

Los amarillos ya no tienen el rostro compungido y acongojado, y están dispuestos a volar tras haber tenido las alas atadas por los resultados. Las buenas noticias, al igual que las malas, no suelen llegar solas. A las victorias se le une la recuperación de los tocados, con la enfermería vacía y el regreso de Brian Oliván a la convocatoria.

La única ausencia es la de Rafidine Abdullah al participar con su selección (La Unión de las Comoras), y hasta este percance se acepta con naturalidad y como una oportunidad para comprobar el funcionamiento de José Mari y Garrido como pareja en la medular. Están condenados a entenderse. Son los mediocampistas en mejor forma y que han ofrecido mayor nivel en este inicio, pero por características han de demostrar si son verdaderamente compatibles.

Dudas en el ataque del Cádiz CF

Representan el espíritu del Cádiz en Valencia. Lucha, brega, trabajo, compromiso, intensidad. A falta de calidad y despliegue ofensivo, que se pierde sin Abdullah en el once. Alvarito y Ortuño son fijos y en los dos puestos restantes se abre el abanico de posibilidades. Los descartes de Santamaría y Salvi permiten afinar. Aitor y Nico batallan por el carril derecho y Rubén Cruz se incrustará en la mediapunta, con Güiza y Gastón del Castillo apretando desde el banco.

En la línea de atrás no se espera ninguna alteración pues Luis Ruiz, el asistente del último gol, se ha merecido la continuidad por mucho que regrese Brian Oliván.

La gran diferencia entre este Cádiz CF y el de hace dos semanas no estará sobre el campo, sino en la cabeza. Los resultados han cambiado la mentalidad y reforzado la idea de Cervera, que no ha variado por mucho que se hayan sumado los seis últimos puntos. Acumulan cinco duelos sin perder, una marca interesante en una categoría de igualdad extrema, y ha dado un salto en la clasificación para abandonar el descenso y colocarse en la bisagra de la clasificación. Justo en el medio.

Y mucho, mucho más arriba, en el cielo de la tabla, se posa el adversario de esta tarde. El Levante ha dado tal golpe de timón que se ha ganado esos malos vientos que soplan en contra después de un descenso. Los granotas lucen como el mejor exponente de cómo hacer las cosas: han mantenido las piezas aprovechables pese a la mala campaña en Primera, sin dejarse llevar por la ira momentánea e inconsciente; se ha reforzado con grandes peloteros de plata, conocedores de la categoría (Campaña fue el mejor centrocampista el pasado año); y ha plantado semejante arsenal en manos de un ilustre veterano, técnico estudioso y con el manual renovado, para que el objetivo del ascenso no se quede en un simple mensaje eufórico y ‘populista’. Al grito le han aportado argumentos.

La racha goleadora del pichichi Roger (11 tantos) luce a primera vista como el principal peligro pero, como vuelven a demostrar Argentina y Messi, el fútbol continúa siendo un deporte colectivo, de equipo, y el ariete aprovecha un perfecto funcionamiento del conjunto. Desde la solidez en portería del exarquero del Mirandés Raúl Fernández, pasando por la calidad y contundencia de la zaga que lideran Postigo y Chema, y sin obviar el liderazgo y carácter de Campaña en la sala de máquinas. Muñiz pierde a Iván López y Paco Montañés pero dispone de excelentes piezas de recambio para que no se gripe el motor.

Un recién descendido contra otro que acaba de llegar. El líder, el equipo más goleador, el mejor local, un plantel con mínimas fisuras, mide a un humilde que enarbola la ilusión como bandera y que marcha convencido de que su rival no es imbatible, que cada día está más cerca de la derrota y que el Cádiz CF está dispuesto a endosársela. El Cádiz CF de Ortuño, el de Aridane, el de José Mari y Garrido, pero sobre todo el de Álvaro Cervera. El gestor de milagros tiene uno por delante para engrosar su libreta. Y quien crea que los partidos se deciden antes de jugarse, demuestra que aún no conoce esta categoría.