Álvaro Cervera, poco antes de atender a los medios.
Álvaro Cervera, poco antes de atender a los medios.

Cádiz CF

¿Se tambalea el Cádiz CF?

El club atraviesa un mal momento deportivo mientras sus dirigentes siguen enfadados entre sí

Por  20:39 h.

El Cádiz CF se tambalea. O esa al menos es la sensación que está dando de puertas para afuera. Este lunes es un firme ejemplo. En un mismo día se han presentado dos patrocinadores muy importantes para el club con la lógica extrañeza tanto de aficionados como de patrocinadores y hasta de los futbolistas. Al mismo tiempo, se ha celebrado la rueda de prensa del entrenador en la víspera de un encuentro para lógica contrariedad de un técnico que ha tenido que acudir lógicamente a la firma de uno de los sponsors junto a los jugadores Barral, Servando y Cifuentes. Un sinsentido, en definitiva. O por lo menos, difícil de entender. No es para menos cuando al frente de la institución hay una falta de comunicación tan grande y patente como la que existe entre el presidente Manuel Vizcaíno y el consejero delegado Quique Pina. Porque por mucho que ambos aseguren que esta ruptura de relaciones no afecta en absoluto al vestuario, es obvio que la situación no es ni medio normal en un club de fútbol.

Y si las relaciones no son buenas en la directiva, no puede decirse que en el vestuario reine la armonía. Las cosas se han torcido desde Oviedo y el castigo a Barral. Los malos resultados no han hecho más que enfriar aún más el clima. La rueda de prensa de Cervera puede servir como un termómetro para medir el estado de una plantilla que comienza a agrietarse.

Y es que aunque Cervera no ocultó que «el físico está siendo un problema», pero no solo se centró en ese apartado ya que no tuvo reparo alguno en abrir un debate que señala directamente al compromiso del equipo. «Estamos corriendo menos que otros equipos», soltó para argumentar la mala imagen ante el Huesca, por decir un partido. Fue a continuación cuando se refirió a un problema mental. «La preparación física está más en la cabeza que en el cuerpo». Y remató esta idea con una frase que ha debido generar mucha controversia en un vestuario que comienza a ponerse en duda. «Creo que es más de querer que de poder», dijo con clara intención.

También quiso dejar claro que no piensa cambiar la forma de jugar por mucho que «el equipo no sea como el de año pasado». Y fue tajante. «Hasta aquí hemos llegado de una manera, si ahora no se cree en esa manera no es problema mío. Cuando hay jugadores que no llegan será por algo en concreto. No lo achacamos siempre a la preparación física, buscamos otras vías», manifestó dejando a la vista un enigma.

No perdió la oportunidad para criticar que haya jugadores que se estén acomodando a la categoría. «Hay jugadores que se acomodan pensando que van a ser lo mismo e inconscientemente su rendimiento baja», alertó sin decir nombres pero que a buen seguro cada aficionado puede sospechar por dónde van los tiros del entrenador intocable.

«En el vestuario se ve que no se gana, hay más tristeza, hay más intranquilidad, ves a algunos jugadores que piensan que esto se va a sacar adelante y otros están más tranquilos por su forma de ser», dijo reflejando lo que está viendo en un vestuario dividido entre aquellos que siguen confiando a muerte en el entrenador y otros a los que le han saltado las dudas a raíz de tantos cambios en el once.