El Cádiz CF jugó uno de sus peores partidos de esta temporada ante el Tenerife.
El Cádiz CF jugó uno de sus peores partidos de esta temporada ante el Tenerife.

Cádiz CF

El primer objetivo, la autocrítica

La falta de intensidad y concentración en algunas fases del duelo lleva a pensar a Cervera que quizás esté malgastando piernas más frescas

Por  8:00 h.

Álvaro Cervera no suele dar puntadas sin hilos en sus intervenciones en las salas de prensa. Y el pasado domingo tampoco lo hizo justo después de ver caer a su equipo ante el Tenerife en el Ramón de Carranza. La imagen de los suyos fue muy pobre ya que nunca dieron la sensación de poder pasar por encima de un Tenerife muy superior en todos los aspectos. Es cierto que se venía de ganar dos partidos consecutivos ante Rayo y ante el todopoderoso Girona en Montilivi y, por eso mismo, las expectativas estaban puestas muy altas. Razón de ello, la decepción que dejó la derrota ante el club isleño fue importante ya que eran muchos los que aplaudieron el tropiezo el día anterior del Girona en Oviedo y que, si se hubiera ganado al Tenerife, podía poner el ascenso directo a cinco puntos.

Pero llegó el partido y lo que se vio no gustó a nadie que fuese con el Cádiz CF. Y al que menos, seguro que incluso más que a aquellos que no dudaron en pitar al equipo en cuanto Ortuño dio un pelotazo sin sentido hacia delante, al creador de un equipo que apareció desdibujado justo el día en que más ilusiones había por verlo ganar.

Porque Cervera no negó lo evidente. Ni se refugió en excusas baratas y de perdedores. Nunca lo hace y menos cuando no tiene los argumentos necesarios para acompañarlas con fútbol. Nada. Se jugó mal y punto. Tampoco recordó las bajas que tenía este partido aunque sí nombró el infortunio de perder a Garrido precisamente el día que no tenía centrocampistas en el banquillo.

Cervera fue el primero en decir lo que todo el mundo pensaba desde hace tiempo y, llegado el momento, lo dijo. Por eso mismo declaró quitarse la careta si se ganaba al Girona y por eso mismo ha vuelto a la prudencia antes de, mantener, que la meta nueva que se han puesto es el ‘play off’, que no el ascenso directo puesto que el Tenerife, desafortunadamente, ha puesto al Cádiz CF e su sitio.

Y sí. Después de un varapalo como el del pasado domingo lo primero que hay que hacer antes de ponerse a buscar objetivos ilusionantes es sentarse a buscar qué está pasando. Y eso es lo primero que manifestó Cervera en la rueda de prensa posterior al encuentro.

«El objetivo ahora es reflexionar y analizar las cosas que hemos hecho mal». Así de claro, así de rotundo. Ni posible penalti a Nico, ni golpe de suerte del Tenerife con el empalme de Amtch, ni gaitas. «Por ocasiones han merecido ganar y juego, también. Tengo claro que hemos hecho cosas que no solemos hacer; no hemos tirado a puerta en todo el partido, algo que nunca nos ha pasado», afirmó el entrenador cadista algo dolido tras una derrota que duele.

Y duele porque se perdió la identidad.Esa que se perdió en Vallecas y sin la que llegó la goleada que ponía a Cervera contra las cuerdas. Allí, en la sala de prensa de Vallecas, soltó una frase que define lo que es su equipo y que no fue ante el Tenerife. Cervera vino a decir lo siguiente. «Nosotros somos un equipo que si no damos algo más del 100% de nuestro esfuerzo, podemos ser un equipo mediocre». A buen entendendor, pocas palabras le valen. Y ante el Tenerife pasó una cosa que no puede soportar Cervera. Por lo que fuera, seguramente no fue por falta de actitud. De ahí a lo que dijo a continuación. Y es que el cuadro insular se mostró muy contundente, más leñero, más fuerte al cruce, más metido en cada jugada, más vivo, en definitiva, más intenso que el Cádiz CF en todas y cada una de las jugadas. Ejemplo claro de ello el golazo de Amath, que viene de una acción previa donde Suso Santana aprovecha la indecisión y lentitud de Sankaré para armar la contra mortal. Y lo que dijo a continuación Cervera no fue otra cosa que «hay jugadores que juegan poco y quizás es el momento de usar gente más fresca». Un claro aviso a navegantes que no tiene porque ser una llamada de atención al jugador y sí un acto de autocrítica del entrenador, que igual no estaba sabiendo ver que sigue contando con futbolistas a los que la suma de minutos les puede estar comenzado a pesar en las piernas.

La llamada a los Imaz, Aketxe, Servando, Migue, Salvi, Aitor o Santamaría parece estar servida de cara a una recta final de Liga donde la chispa es muy necesaria para que el equipo retome de la mejor manera el pulso a la competición.