Casuco, Blesa, Juliá, Cedrún, Herrera, y Fraile (arriba).
Mejías, Güerri, Señor, Ruben Sosa y Pato Yáñez (abajo).
Casuco, Blesa, Juliá, Cedrún, Herrera, y Fraile (arriba). Mejías, Güerri, Señor, Ruben Sosa y Pato Yáñez (abajo).

CÁDIZ CF

Pepe Mejías: «El Cádiz CF me dio el biberón y el Zaragoza es mi segunda casa»

«Dejé huella en esa tierra, con compañeros como Rijkaard, Rubén Sosa y Señor y la eliminatoria de la Recopa ante el Ajax de Cruyff»

Por  18:39 h.

Pepe Mejías. Una de las deidades del Cádiz CF, de esa Santísima Trinidad junto al Mago salvadoreño y Fernando Carvallo. El mejor futbolista gaditano de la historia con permiso de su pupilo Kiko Narváez, icono mítico del histórico equipo amarillo y el fútbol más hermoso que pariera el Ramón de Carranza. De sus botas surgieron jugadas de fantasía y ahora esa magia la pone al servicio del club de su vida.

Nacido en el barrio gaditano de San José el 21 de enero de 1959, sigue vinculado a este deporte colaborando con la entidad que dirigen Vizcaíno y Pina, aportando sus conocimientos en la búsqueda de jóvenes promesas de la provincia. Proclamado su amor al Cádiz CF, esta semana viene marcada porque visita la Tacita la escuadra que le acogió en su salida y donde brilló a nivel internacional. El Zaragoza, su Zaragoza. El partido de Pepe Mejías.

-Cádiz CF y Zaragoza se vuelven a encontrar. Ese duelo entre los dos equipos que marcaron su carrera.

-Así es. El Cádiz CF sobre todo, pero el Zaragoza es el segundo club de mi vida. Surgió algo especial entre nosotros, y ya he contactado con ellos para vernos antes del encuentro. Viajan con la expedición mis excompañeros Narcís Julià y Belsue, que estaba en la cantera cuando jugué allí.

-Buenos tiempos para uno y malos para el otro.

-Es que el Zaragoza por entidad e historia no merece la categoría en la que está. Es un equipo espectacular, desde aquel de los 5 magníficos, a cuando jugaba la Recopa y la terminó de ganar con el gol de Nayim. Siempre ha sido un grande. Real Madrid, Barcelona, Atlético, Valencia, Athletic y Zaragoza. Tiene una afición enorme, pero ha acusado los problemas internos, los económicos y los errores de los dirigentes. Estuvo a punto de desaparecer y por suerte tienen empresarios fuertes en esa ciudad y lo han cogido gente de la tierra.

-En pocas palabras, ¿qué supone para usted el Cádiz CF y el Zaragoza?

-El Cádiz CD, todo. Es el equipo que me dio el biberón, luego de comer y ahora mismo trabajo con ellos, con una colaboración que me hace sentirme útil. Y el Zaragoza me dejó huella como yo allí. Me abrieron las puertas como nunca imaginé, encajé a la perfección en una comunidad con muchos andaluces y fue y será siempre mi segunda casa.

-Allí coincidió con una pléyade de estrellas.

-Fue un orgullo compartir vestuario con Señor, además de con Rubén Sosa, Yáñez, Casajús, Pineda, Pero Herrera (el padre de Ander), Pardeza… y con Rijkaard. Vino en mi segundo año porque acababa de salir de una lesión y debía tener minutos para jugar la Eurocopa con su país. Allí disputé partidos importantes, como esa eliminatoria de semifinales ante el Ajax de Cruyff, que nos eliminó y a la postre quedó campeón. Un aliciente nuevo y maravilloso.

Pepe Mejías, entrenando junto a Frank Rijkaard.

Pepe Mejías, entrenando junto a Frank Rijkaard.

-Pese a ello, este sábado no tiene dudas de a quién animará.

-No. Ya volví al Cádiz CF y me enfrenté a los maños en la temporada 90-91, cuando le ganamos en el debut de Kiko. Donde se pone el Cádiz CF no se pone nadie, aunque tengo muchos y agradables recuerdos de Rayo, Elche, Murcia y por supuesto Zaragoza y los sigo en todas las categorías.

-¿Qué le parece este Zaragoza?

-Tiene un enorme potencial en ataque con el delantero Ángel, Lanzarote, Cani, Zapater… Ante el Reus estuvo fuerte pero no se reflejó el juego en goles y después encaja con demasiada facilidad. Intenta practicar un fútbol bonito porque es lo que gusta en La Romareda, que su equipo juegue bien, y lo demás importa menos. Es una hinchada exquisita. Un control de calidad lo aplaudían y eso es un lujo. Sabe apreciar el buen fútbol. Ahora se tiene que adaptar al estilo de Agné, y es difícil dirigir al equipo de tu tierra.

-¿Lo imagina subiendo a Primera esta misma campaña?

-Ojalá. Tiene plantilla para salir de esta categoría pero la igualdad es tremenda y la clasificación está llena de vaivenes cada jornada. No hay término medio. Es como en Cádiz. Ganas dos partidos y eres el mejor y pierdes dos y todo es un desastre.