Jona ha pedido perdón a la afición del Cádiz CF a través de 'Twitter'
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CÁDIZ CF

Oviedo-Cádiz CF (1-1): Golpe de timón para poner el viento a favor

El Cádiz CF se trabaja una ligera ventaja en el Tartiere con Jona y Carranza decidirá en una eliminatoria que se queda sin Garrido por expulsión

Por  19:46 h.

El Cádiz CF da un golpe de timón en Oviedo, en plena tempestad, para poner el viento a favor. El gol de Jona justo antes del descanso ofrece una ligera ventaja a los amarillos, que con el empate posterior de Cervero dispondrán Carranza para decidir y con el plan de que desde el minuto cero tendrá el pase y el rival se lo tendrá que ganar.

El equipo amarillo hace frente a todas las adversidades en un ejercicio de compromiso, trabajo en equipo, esfuerzo y concentración. ‘Chapó’ por Claudio, que ha exprimido al máximo a sus jugadores y les ha sacado todo el jugo. Tanto aprieta que el conjunto gaditano terminaba fundido, con los futbolistas al límite de sus fuerzas en este final de campaña, e intuyendo que el ‘play off’ se definirá por detalles técnicos, tácticos y también físicos.

El tanto del hispano-hondureño, en una jugada que se ha visto mil veces este año en Carranza, obliga al buen pero sobrevalorado campeón del Grupo I a marcar al menos un tanto. No es ni mucho menos una quimera, pero sí una exigencia con la que se puede especular. Ahora mismo el éxito es del Cádiz y son los carbayones los que se lo tienen que arrebatar.

Conociendo a este club, fácil no será. Porque a última hora los amarillos se disparaban en un pie con la autoexpulsión de Garrido, el único insustituible, quien no tiene competencia porque no hay nadie con sus características. Sanción rigurosa a la par que infantil. Sin Rubio, sin Andrés, sin Garrido. Pero con otras muchas cosas.

La pelota al piso, quiebro y pelota fuera. Tranquilidad, silencio. El primer gesto de Juan Villar contenía un mensaje diáfano hacia la grada. El espectáculo de la grada posee un límite, marcado por las líneas que tiñen de cal el césped. En ese recinto mandan los futbolistas, es su dominio y ahí ejercen su poder.

Con ese carácter saltaba el Cádiz CF al Tartiere, bajando decibelios domando la pelota. Ganaba esa primera batalla, impidiendo el empuje arrollador en el inicio del Oviedo. Se repartía mejor el campo y los carbayones sobaban la pelota en posiciones estériles, mientras los amarillos apretaban desde el saque de esquina, sin intimidad demasiado.

Es una eliminatoria para futbolistas si bien los detalles se cuidan al milímetro.

El cuadro azul buscaba constantemente a Tomás por su banda izquierda. Egea quería hacer daño por el flanco del canterano, cuya falta de confianza le priva de su fútbol. Susaeta le citaba en carrera y en seco, por delante y a la espalda, con Kike siempre en el apoyo.

No era respeto, había miedo. A un error, a un despiste. Mucho en juego, se podía leer en los ojos de unos futbolistas con el corazón a mil. No se liberaban del corsé y la improvisación moría en un pelotazo.

Precisamente en un mal despeje Jona asistía y Machado se plantaba forzado ante Esteban, lento en su zancada y con las puertas cerradas por Jonathan y el arquero. Más clara sería la de Borja Valle, pero como en una película, ralentizada en el momento cumbre, el lehendakari se estiraba para despejar el cuero y echarle un pulso a quien ahora ocupa su lugar en el Oviedo.

El tiempo corría y el premio futuro en lugar de dar alas agarrotaba las piernas de los protagonistas. Cientos de errores y mínimos aciertas. La acción más espectacular, con un disparo a la escuadra de Kike y la palomita de Esteban, las anulaba el asistente por fuera de juego. Como si algo bonito no se correspondiera con este encuentro.

La tregua aparecía en el horizonte. Entonces, el Cádiz CF fabricaba una jugada repetitiva, la clásica de la temporada, la que puede marcar el sino de esta eliminatoria. Garrido jugaba por dentro, conectaba con Machado que abría a banda para Villar. Sí, ya se conoce el desenlace. Centro raso del onubense al segundo palo y Jona remata, en el semifallo más acertado, para perforar la meta de Esteban.

0-1 al descanso. Gol psicológico. Ni el guion del más optimista. A la seriedad le añadía el gol, de valor doble por ser a domicilio. Ponía la eliminatoria a su favor, volteaba las apuestas con un repaso táctico de Claudio a su homólogo Egea.

Quedaba mantenerse, aguantar el resultado, no arrojar al contenedor todo el trabajo de la primera mitad. El Oviedo arrancaba más agresivo, veloz por las bandas. Mantecón reunía mérito doble porque por su banda corría Borja Valle, el más desequilibrante de los azules en este primer enfrentamiento. Y Susaeta ganaba en muchas acciones a Tomás.

Pero solo Linares aparecía por el área y ni se acercaba al remate. Con Font desconectado, el conjunto del Tartiere no generaba fútbol. Egea retiraba al mediapunta, desconocido, sobrepasado, y apostaba por la velocidad de Sergio García. Claudio cambiaba las cartas en la delantera, relevando a Jona (sobrecargado) por Airam.

El Cádiz CF daba un evidente paso atrás. Por inercia, por convencimiento o por empuje del Oviedo. No tenía el partido tan controlado como en el primer asalto, si bien los deméritos del equipo ovetense le permitían respirar. Muy mal los azules. Y sin la pizca de suerte necesaria. Porque un disparo lejano de Sergio García se estrellaba en la cruceta.

Otro paso atrás. Navarrete entraba por Kike y el conjunto gaditano actuaba con un trivote en el mediocampo. No se recuerda ese sistema en toda la temporada con Claudio en el banquillo. En el duelo de banquillos, Egea restaba la fuerza de Ogmba en la medular e incluía sobre el tapete al ídolo local Diego Cervero.

Jugada para equilibrar esa pelea sobre la pizarra. El estilete conectaba un cabezazo inapelable a centro de Nacho López para igualar la contienda. El Tartiere estallaba. El empate infundía alas a los locales, que buscaban el segundo.
La rabia se apoderaba del cadismo, que defendía su ligera ventaja con una defensa numantina.

El colegiado expulsaba a Garrido, el ancla de los amarillos y el único insustituible de esta plantilla, y el Oviedo tenía el descuento para recuperar el favoritismo. Máxima tensión, hasta con intento de agresión a Claudio en el banquillo, que se quedaba en un conato de remontada. El Cádiz CF ha puesto el viento a favor. Ahora no puede perder el rumbo.

FICHA REAL OVIEDO – CÁDIZ CF

Real Oviedo: Esteban, Nacho López, Jonathan Vila, David Fernández, Dani Bautista, Erice, Ogmba (Cervero, 76′), Susaeta, Héctor Font (Sergio García, 68′), Borja Valle (Generelo, 86′) y Linares.

Cádiz CF: Aulestia, Mantecón, Servando, Josete, Tomás, Garrido, Espinosa, Villar, Machado (Hugo, 84′), Kike Márquez (Navarrete, 78′) y Jona (62′).

Goles: 0-1: Jona, a pase de Villar (44′); 1-1: Cervero (81′).

Árbitro: Alfonso Vicente Moral (Colegio castellano-leonés). Amarilla a Linares, Dani Bautista, Airam y doble tarjeta a Garrido, expulsado en el 90′.

Incidencias: Carlos Tartiere. Más de 30.000 espectadores.