Los jugadores del Cádiz CF celebran un gol.
Los jugadores del Cádiz CF celebran un gol.

Cádiz CF

Alcorcón 0-2 Cádiz CF (CRÓNICA) El once de gala se doctora en Alcorcón

Sankaré y Alvarito, los goleadores de un Cádiz CF que recupera el cuarto puesto en la clasificación

Por  19:32 h.
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AD Alcorcón: Dmitrovic, Fede Vega (marín Luque, 63'), David Navarrio, Rafa Páez (Elgezabal, 15'), Nélson, Toribio (Óscar Plano, 69'), Bakic, Iván Alejo, Álvaro Jiménez, Kadir y David Rodríguez.
0-1: Sankaré (13'); 0-2: Álvaro García (62')
Cádiz CF: Cifuentes, Carpio (Servando, 52'), Aridane, Sankaré, Brian, José Mari (Eddy, 84'), Garrido, Aketxe, Salvi (Aitor, 88'), Álvaro García y Ortuño.
Árbitro: Gorka Sagués Oscoz, comité vasco. Amonestó a los locales Iván Alejo, Fede Vega. Carpio forzó la amarilla al perder tiempo. El murciano se sintió lesionado y antes de ser cambiado vio la amarilla que le hace estar amonestado la semana que viene. También amonestó a Aridane y Brian. Los tres no estarán ante el Nàstic. Expulsó en el 94' a Álvaro Cervera.
Incidencias: Partido correspondiente a la 36ª jornada de Liga.
Estadio Santa Domingo, 3.084 espectadores, con la presencia de cerca de 500 aficionados cadistas.

Cervera tiene claro cuál es su once de gala. Al catequista le da igual ya un poco que muchos de sus guerreros preferidos estén sobrecargados, cansados o a pique de un repique de romperse. Esto es la guerra y a la guerra hay que ir con todo y con todo lo mejor. Hasta que el cuerpo aguante. Y por eso mismo repitió once hoy en Alcorcón. Y ese once, no defraudó. Sumó los tres puntos, ganó con solvencia en casa de un medio descendido y si se despeinó fue por la lluvia. El once de gala se ha doctorado hoy en Alcorcón con una victoria que devuelve a los gaditanos al cuarto puesto.

Acababa de cumplirse el primer minuto y Aketxe ya había recibido la primera falta que él mismo botaría para que Garrido, de cabezazo forzado, probase sin peligro al meta Dmitrovic. No se quedaría ahi el Cádiz CF porque a los dos minutos, otro zurdo, en este caso Álvaro García ponía un balón de dulce al corazón del área para que Salvi, que entró como una bala, no conectase bien una pelota que bien pudo convertirse en el primero de la lluviosa mañana madrileña. Una lástima.

El Cádiz CF, hoy de verde, había salido con la lección bien aprendida. Aunque con humildad y respeto, los gaditanos salieron desde el inicio a constatar porqué hay tantos puestos de diferencia en la clasificación entre uno y otro equipo. Y como el Cádiz CF mandaba, su fútbol salía a relucir. Si antes era Alvarito el que hacía de las suyas por su banda, después le tocaba a Salvi, pero esta vez el centro del sanluqueño no encontró rematador. Sí que lo encontró, y hasta dos, el siguiente balón que llegó al área alcorconera proveniente, otra vez, del sagrado pie izquierdo de Aketxe, que botó una falta de David Navarro (merecedora de expulsión) cometida sobre Ortuño. El de Romo mandó el balón al segundo palo a su paisano Garrido, que tocó lo suficiente para desplazar el balón al otro palo, donde aparecía Sankaré para introducir el balón en la portería y poner el partido como quiso y mereció poner el conjunto cadista.

Con el encuentro controlado, el Cádiz CF bajó el nivel. Y con una marcha menos pudo llegar el segundo incluso, pero una mano prodigiosa de Dmitrovic salvó un centro de Ortuño que se envenenó tras tocar en un defensa y ligeramente Alvarito.

A medio gas, el Cádiz CF seguía llevando oportunidades al área rival. Otra vez Alvarito cogía la ‘torrot’ y se colocaba en el área contraria para mandar un balón atrás que Aketxe no supo contactar con fe. Apenas daba señales de vida un Alcorcón que tuvo que esperar a la media hora para crear peligro. Y peligro del bueno porque Iván Alejo le ganó la partida a Brian y dejó un balón en el balcón del área para Bakic disparase con muchísima intención para estar a punto de empatar el encuentro. Afortunadamente, su rosca no encontró puerta y el cadismo suspiró.

La respuesta amarilla no se hizo esperar. Otra vez Ortuño se convertía en asistente para poner un pase de la muerte que Salvi no pudo contactar en una magnífica ocasión para poner el 2-0.

Consciente el Cádiz CF de que si apretaba se podía llevar el partido con autoridad, estiró sus líneas para presionar arriba al conjunto madrileño y buscarles sus miedos.

Si el Cádiz CF necesitaba los puntos, más aún los necesitaba el Alcorcón. Fue por eso por lo que la segunda parte el dominio pasó a ser compartido. Pero pasaban los minutos y sobre el césped poco pasaba.

A media hora del final, los alcorconeros adelantaron líneas y no tuvieron otra que ir a por el empate decididamente. Y casi lo encuentra con un centro chut de libre directo de Kadir pero afortunadamente el balón pasó por la miarada atónita de Cifuentes y la zaga cadista para que desapareciera por la línea de fondo sin que tocase en nadie.

Pero cuando peor se estaban poniendo las cosas para el Cádiz CF a pareció Salvi, que en el descanso parece que se puso las botas buenas, para meter un pase preciso, perfecto y al ángulo a Alvarito para que el utrerano, subido ya en la moto, se adentrara en el área para batir por bajo al meta local.

El gol trajo la lógica tranquilidad al conjunto gaditano, que pudo sentenciar después de que Aketxe disparase a las manos de Dmitrovic, al que se le escapó el balón de las manos y casi se lo termina de meter por debajo del cuerpo.

La tranquilidad trajo la relajación y eso motivó que el Alcorcón buscase las cosquillas al Cádiz CF, pero sin hacer suficiente daño. A pesar de ello, el reloj contaba los minutos sin que los gaditanos pasasen muchos apuros. Y para colmo, cuando llegaba algún lío estaba Cifuentes, que menuda mano le sacó a un disparo a bocajarro de Álvaro Jiménez tras convertirse previamente en un auténtico muro.

No habría acertado en la primera mitad, pero ver correr a Salvi ilusiona tanto al cadismo como el padre que contempla la primera carrera de su retoño. Y es que el sanluqueño dribla y encara como aquel que llegó del Villanovense y se paseó por Segunda B con la amarilla. Gracias a él, cerca estuvo el tercero, pero tras dejar atrás a dos contrarios, Salvi optó por buscar a Ortuño, que estaba más tapado que un Aketxe que venía con el mazo.

Si las cosas las hizo fácil el Cádiz CF, mejor se lo puso un Alcorcón que no supo aprovechar ninguna de las que tuvo en los últimos minutos, pero ni Elguizabal ni Álvaro Jiménez supieron batir a Cifuentes, que acabó el más cabreado de los cadistas porque vio como los suyos se habían relajado en exceso dejando al contrario crear un peligro que no aparecía en su guion.

Cervera aprovechó los minutos de la basura para guardarse a José Mari, apercibido, para el próximo domingo después de saber que no podrá hacer lo mismo con Carpio, Aridane y Brian, todos amonestados y sancionados para recibir al Nàstic.

El colegiado vasco, protestado en Alcorcón, señalaba el final de un partido que deja al Cádiz CF cuarto. Y lo que es mejor, lo deja con unas sensaciones inmejorables. Los gaditanos confirmaron la chispa que recuperaron ante el Levante y lo hicieron bajo el once de gala de Cervera. Y por lo que se ve, de todos.