Manolo Vizcaíno, en la puerta de Carranza junto a Quique Pina.
Manolo Vizcaíno, en la puerta de Carranza junto a Quique Pina.

CÁDIZ CF

Objetivo: echar a Vizcaíno del Cádiz CF

Quique Pina rompe relaciones con el presidente amarillo por sus malas formas y dejará de colaborar con el club mientras continúe el sevillano

Por  22:16 h.

Y estalló la guerra. El olor a pólvora impregnaba el ambiente, los últimos movimientos avanzaban la tormenta. El caso José Mari, las ausencias en el palco, las miradas nerviosas de los implicados… y la sorprendente despedida de Jorge Cordero como detonante. Faltaban las palabras de Manolo Vizcaíno para que prendiera la mecha y ¡booom! Caretas fuera. Disparos a rostro descubierto.

Quique Pina ha roto relaciones con Vizcaíno y por extensión con el Cádiz CF. Se acabó la colaboración, el trabajo codo a codo; la buena sintonía entre los presidentes se ha distorsionado y el ruido del silencio es enorme.

Así pues, el empresario murciano dejará de ayudar a la entidad de Carranza siempre que continúe el sevillano como cabeza visible. ‘La solución es que se vaya’. Al menos esa es la intención de ese frente nazarí si desean reabrir ese particular puente aéreo. Vizcaíno se queda sin apoyos, especialmente del principal baluarte, por lo que le plantean que dé un paso al costado para restaurar el entendimiento.

Inversores para suceder a Vizcaíno

¿Es posible? Manolo Vizcaíno aseguraba en la rueda de prensa de este lunes que, si se quedaba sin el amparo del granadinista, no ocurriría nada pues «seguiría de presidente porque el máximo accionista del Cádiz CF soy yo». En Granada consideran que esta es una mentira más, como la de que las relaciones son buenas.

Una falacia porque detrás existen personas (aún no tiene nombre el señor X) que pueden ejercer su opción de compra y hacerse con la mitad del paquete mayoritario de acciones. Eso apuntan desde la ciudad de la Alhambra. Podría producirse pues una transición pacífica o, con el apoyo de accionistas como Federico González y Chico Puig, podría llevarse a cabo un golpe de Estado (como ocurrió con Sinergy). La única ‘solución’ para que Pina continúe colaborando con la entidad gaditana.

Un órdago

Movimientos estratégicos con el Cádiz CF como telón de fondo y que ya se han puesto en marcha. Vizcaíno piensa aguantar el tirón. «Entiendo que el proyecto está más sólido que nunca», comentaba horas antes de producirse la detonación. Se siente fuerte. Posiblemente se ayude de unos resultados hasta ahora positivos y es que en fútbol todo, absolutamente todo, depende de que entre la ‘pelotita’.

Quique Pina está detrás de este proyecto deportivo, lo hacía especialmente a través de Jorge Cordero. Ha dolido que se menosprecie esa colaboración asegurando que solo ha ayudado cediendo a tres futbolistas (Aridane, Cuero y Álvaro). ‘Güiza, Machado, Abel, Cifuentes, Josete y algunos más’ son éxitos de la administración Pina-Cordero y entienden que no se les ha reconocido. ‘No ha dicho ninguna verdad’, dura acusación.

El sueño de Locos por el Balón se hizo realidad a finales del año 2013, con Sinergy en el poder y el incumplimiento de los italianos con Muñoz. Al principio Juan José (padre) y Elena (hermana) aparecían como propietario y administradora única de esta sociedad limitada que había adquirido el paquete mayoritario de acciones, pero el Consejo Superior de Deportes tumbó esta posibilidad por la relación familiar con el Granada, prohibida por la ley. Así que emergió la figura de Vizcaíno como representante.

Pina siempre ha ayudado a su amigo sevillano. Hasta ahora. ¿Por qué? ‘Las malas formas’. Al murciano le molesta la actitud déspota con la que el ex del Sevilla maneja el club, con los empleados, los medios y personas afines, y entiende que le está perjudicando, manchando su imagen. ‘Una mala copia de Del Nido’, destacan.

‘La relación es malísima’, así de tajantes son en Granada. Empiezan a enumerar los distintos asuntos antes expuestos y apuntan la pésima gestión de la cantera, pues ha vendido los principales activos del Cádiz CF (Diego González y Pepe Castaño) en lugar de afrontar con su patrimonio o con una buena gestión económica el fracaso de la campaña pasada.

Pina insiste a sus allegados. «Yo estoy con el Cádiz a muerte». Pero solo volverá si se marcha Vizcaíno, porque el que lo sustituya volverá a contar con su apoyo. Así que queda clara cuál es ‘la única solución’. Echar a Vizcaíno del Cádiz CF. Lo van a intentar, de eso no existe la menor duda.