Nacho Navarrete se lamenta de una ocasión malgastada.
Nacho Navarrete se lamenta de una ocasión malgastada.

Cádiz CF

Navarrete, en las manos de Pina

El chileno quiere progresar pero el Cádiz CF insiste en prolongar su cesión

Por  20:43 h.

Fue el primer ‘fichaje’ de Locos por el Balón el verano pasado. España jugaba elMundial de Brasil, precisamente, ante su selección. Los de Vicente del Bosque eran barridos por ‘la Roja’ sudamericana el mismo día en que el Cádiz CF anunciaba en su web la llegada de un mediocentro chileno de 19 años procedente del Universidad de Concepción. Por entonces, su fichaje se acogió sin ilusión y esperanza alguna.

No era para menos. En la mente del cadista flotaba aún la traumática eliminación a las primeras de cambio a manos del L’Hospitalet. Su publicación en la web del equipo apenas constaba de una pequeña nota con una fotito de un joven que, por ese momento, parecía tener la papeleta de irse de cabeza para el filial de Fernano Niño. Pero no fue así.

Fue presentado a la vera del consejero Martín José García Marichal, quien lo anunció como un fichaje del Cádiz CF. Era mentira. Seguramente, el directivo no tendría ni idea de qué decir sobre la nueva adquisición que llegaba, ojo, solo para un año según sus propias palabras. No se sostenía. Efectivamente, y pese a que en ese momento se ocultó, no se sabe muy bien por qué motivo, el nombre del Granada de Pina, la sombra del murciano acaparaba el nombre de Navarrete, que aprovechó su presentación para exigir que se le llamase Nacho, nada de Gerardo Ignacio, tal y como aparece en su perfil de Wikipedia y tal y como García Marichal le bautizó erróneamente. Lógico. El directivo cadista sabía tanto o menos que su afición sobre el nombre futbolísticos del joven mediocentro que ocuparía una ficha de sub’23 en el equipo, entonces entrenado por Antonio Calderón.

Pronto, durante los primeros partidos de pretemporada en Barbate o Chiclana, el futbolista sudamericano comenzaba a presentar sus credenciales. Exquisito trato de balón, buena visión de juego y una rentabilidad a todos los pases que daba y aclaraban el juego del equipo sirvieron para que la prensa y los aficionados que lo presenciaron los situasen, sin duda alguna, dentro de la plantilla del primer equipo.

La temporada no fue fácil. Nunca fue titular indiscutible y nunca dio la impresión de merecerlo. Eso sí, nunca se le situó en ninguna lista negra. Era, es joven, y mantiene la etiqueta de intersante. Sobre todo, después del gran partido de vuelta que se marcó en Carranza ante el Bilbao Athletic.

En el aire

Como era obvio, ni firmó por el Cádiz CF solo un año, ni perteneció nunca a la entidad gaditana. Nacho Navarrete es del Granada, donde soñaría jugar al estar en Primera, pero ni él ni sus dirigentes lo piensan en la realidad. El mediocentro, unido muy estrechamente con Jona, parece haber perdido la ilusión cadista. Él mismo lo reconoció a El Desmarque semanas atrás diciendo que le había llegado el momento de seguir creciendo. Unas declaraciones que lo sitúan en Segunda A, pero siempre y cuando su dueño, Quique Pina, opine de la misma manera.

Hoy por hoy, contar con Nacho Navarrete como jugador sub’23 es todo un lujo para cualquier equipo de Segunda B. Lo es hasta para Claudio Barragán, que nunca le dio los galones necesarios la temporada pasada y siempre lo dejó a la sombra de Juanma Espinosa, ese organizador en el que no tuvo otra que dejar de creer en los momentos finales.

El Cádiz CF vería con buenos ojos que el Granada prolongase la cesión del chileno. Sin embargo, el jugador quiere subir de categoría y se le busca un destino donde jugar. En caso contrario, la puerta de Carranza la tiene abierta.