El CD Lugo ascendió en Carranza en la temporada 2011/12 tras una tanda de penaltis.
El CD Lugo ascendió en Carranza en la temporada 2011/12 tras una tanda de penaltis.

Cádiz CF

Manu y Pita, los dos únicos supervivientes del infierno de Carranza

Los capitanes del actual CD Lugo abrieron y cerraron la tanda de penaltis que llevó a su equipo a Segunda División

Por  8:00 h.

De aquel CD Lugo que consiguió el ascenso en Carranza en la temporada 2011/12 tan solo quedan dos jugadores que sufrieron, para al final disfrutar, el infierno de Carranza. Aquel encuentro, es cierto, dejó un agrio sabor a la hinchada cadista, pero antes de que Aulestia no pudiera detener el último lanzamiento, Carranza fue un estadio que hizo tambalearse a un rival. No lo dicen las crónicas, ni la hipérbole periodística, lo dicen los mismos jugadores que lo sufrieron en sus carnes.

Ya antes, por Cádiz, pasaron exjugadores de aquel CD Lugo como Belencoso, Garrido o Fran Pérez. Y todos, sin excepción, venían a decir lo mismo. “Estábamos cagados”, aseguró uno de los tres jugadores anteriormente citados. Y es verdad, porque reconocerlo es de hombres. El ambiente de carranza, pese a no contar con la tribuna, era temible porque rugía desde el primer minuto. Puede que el arbitraje de Hernández Cifuentes en la ida motivase mayor rabia en la grada, pero lo cierto es que las tres gradas de aquel estadio ese día parecía poblada por las huestes de William Wallace.

Aquel Cádiz CF, que venía a Carranza, con un 3-1 del Anxo Carro arrinconó al cuadro lucense, que pudo empatarle antes del descanso. Por supuesto que el tirón de la grada fue clave para la remontada amarilla, pero el coraje de los once jabatos amarillos hizo el resto. Porque aquel Cádiz CF supo adelantarse en el marcador. Creaba y creaba ocasiones, pero entre medias un error de Héctor Yuste en el centro del campo en su intento de salvar a un contrario con un túnel propició el empate que heló Carranza. Nadie tiró la toalla. De hecho, el empuje amarillo pudo tener su premio al filo del descanso pero Óscar Pérez falló un penalti provocado por Góngora. Otro palo. Otro jarro de agua fría.

Pero la segunda parte comenzó con un cabezazo de Dioni que ponía la igualada a un gol, que llegó, por mediación de Juanjo, en el 64′. Fue en ese preciso momento cuando el volcán de Carranza se precipitaba sobre un CD Lugo que no sabía donde meterse. Pero pasaron los minutos y el Cádiz CF, que hizo un triple cambio en el 77′, se echó hacia atrás víctima de sus propios y necesarios excesos.

La historia de los perdedores ya se conoce por estos lares, pero ahora, y coincidiendo con el regreso a Carranza del equipo de la ciudad amurallada, la escriben dos supervivientes de aquel CD Lugo.

Manu: “Con el 3-1 pensé que lo perdíamos todo”

El capitán del CD Lugo, Manu.

El capitán del CD Lugo, Manu.

Manu ya era un veterano de aquel CD Lugo y este año cumple su décimo en la entidad. Habla de fútbol con el amor que le profesa a su profesión y a la camiseta que hizo volar a Segunda aquella tarde-noche del 24 de junio de 2012. El capitán del cuadro gallego no puede olvidar lo que “fue el día más feliz” de su carrera deportiva, desarrollada enteramente en Galicia, cinco años en el CD Orense y diez en su actual club.

“A mí Carranza me lo dice todo. Cómo olvidarlo si marqué el último gol de penalti, el que daba el ascenso y aún por encima lo hice en Carranza, un estadio que con solo nombrarlo se dice todo”.

Pero antes de llegar a aquella trepidante eliminatoria, Manu recuerda un camino transitado nada sencillo. “Aquella temporada que acabamos ascendiendo la empezamos con muchas dudas porque el año anterior pasamos lo que le pasó al Cádiz CF con nosotros. Quedamos campeones de grupo y nos ganó el Murcia; luego pasamos ante Alavés y finalmente perdimos en la tercera eliminatoria ante el Alcoyano en nuestra propia casa. Fue muy duro. es verdad que la directiva lo consideró un éxito porque hicimos una gran campaña, pero a nadie se le podía olvidar el golpetazo que habíamos recibido. Eso de no subir ante tu propia afición es muy duro”, sostiene. Y que se lo digan al Cádiz CF. “Así que la siguiente campaña, también con Quique Setién al frente, era una incógnita y se consideraba más difícil después de lo ocurrido”.

Sin embargo, con el paso de las jornadas, “el equipo fue cogiendo confianza y, pasado un bache que tuvimos en el mes de febrero, empezamos a sacar adelante de nuevo la situación tras una gran victoria al Albacete. Al final acabamos siendo terceros y afrontamos el ‘play off’ a sabiendas de que íbamos a sufrir. Empezamos bien ganando al Eibar. Luego cogimos al campeón eliminado, que era el Atlético Baleares, y lo solventamos bien en la ida con un 3-1 aprovechando que venían del palo de caer eliminados. Hasta que nos tocó el Cádiz CF, un rival con el que sabíamos que íbamos a sufrir mucho si queríamos ascender”.

“Un Cádiz CF desarbolado”

Una semana antes del encuentro en Carranza, se jugó el maldito partido de ida en el Anxo Carro. Como en Manu es habitual, lo recuerda todo a pies juntillas. Y no, no hace falta meterle el dedo para que recuerde el casero arbitraje del trencilla de infausto recuerdo para el cadismo. “Dos horas antes del encuentro cae bastante agua y eso nos favorecería a nosotros, como en parte era normal. Salimos muy centrados y en los primeros minutos marcamos dos goles que a ellos descentraron bastante debido a que podían ser en fuera de juego. Ellos se desarbolan y nosotros seguimos centrados mientras ellos seguían protestando al árbitro. Si hubiera sido al revés, a nosotros también nos hubiera pasado. Ante esa situación, nosotros seguimos centrados en lo nuestro hasta que llega el tercero en el que Góngora intenta sacar el balón bajo palos. Pese a todo, Óscar Pérez, con un buen gol, les da vida para un partido de vuelta donde sabíamos que íbamos a sufrir bastante. No nos equivocamos”.

Manu hace una diferencia entre el encuentro de vuelta ante el Atlético Baleares, donde llegan también con un 3-1 a favor, y el de Carranza. “Sabíamos que el conjunto balear, que venía del palo de no ascender, era un conjunto con muchos veteranos, más cansados y con un campo que no era Carranza. Y así fue. Llegamos al descanso allí sin que apenas nos hubieran inquietado. Todo lo contrario fue ante el Cádiz CF, que nos transmitía muchísimo más peligro porque era un equipo muy dinámico y con jugadores muy versátiles. Y luego, aparte, estaba Carranza. Además, a nosotros nos solía jugar más fuera de casa”.

“Aquello retumbaba todo”

Los temores del CD Lugo empezaron desde bien pronto, según recuerda Manu. “A medida que nos acercábamos al campo en el autobús, dos horas antes, sentíamos que aquello retumbaba todo por el gentío. Ya una vez dentro, retumbaba el doble. Ojalá nuestro estadio fuera así”, dice con humildad el orensano.

El arranque del Cádiz CF fue descomunal y el CD Lugo se vio superado desde el primer momento. Pero si hubo un momento en que Manu y sus compañeros lo vieron todo perdido fue en el minuto 64 en el que Juanjo igualaba la eliminatoria. “No lo niego, con el 3-1 pensé que lo perdíamos todo”. Pero incomprensiblemente, los arreones cadistas cesaron. “Tuvimos la suerte de aguantar los siguientes diez minutos. Luego ya el Cádiz CF hizo tres cambios y se llegó a la prórroga, donde nosotros es verdad que estuvimos mejor y pudimos marcar en dos ocasiones que tuvimos claras. Ellos querían llegar a los penaltis y así me lo confirmaron dos amigos (David de Coz y David Ferreiro) tiempo después”.

Y llegó su momento. ‘a tanda do Carranza’, como se recuerda en Lugo a los célebres penaltis que devolvieron al CD Lugo a Segunda veinte años después. Akinsola y Héctor Yuste habían fallado por el bando del Cádiz CF y a Manu le tocaba rematar la faena con su quinto lanzamiento. Y así lo rememora él. “Yo era el que los tiraba en Liga y Quique me puso el quinto. Recuerdo que me encaminé al balón (él es zurdo) por el centro para esperar un movimiento del portero. Yo estaba pendiente de que Aulestia se moviera y en cuanto lo vi se lo lancé a su derecha. Tiré con la relajación de que si fallaba no ‘pasaba’ nada porque antes habían fallado. Aquel momento fue el único del encuentro donde no escuchaba nada de nada, solo silencio, nada más que tenía ojos para la portería, el portero y el balón”.

Mucho ha pasado desde aquel día a hoy y el CD Lugo ya tiene otro entrenador en la figura de Luis César Sampedro, un perfil muy distinto al de Quique Setién, si bien, la huella del entrenador cántabro -ahora en Las Palmas- aún se nota en la filosofía del club lucense. “Se quiere seguir sacando el balón jugado desde atrás y tenemos muchos mecanismos iguales al que teníamos con Quique ya que quedan muchos jugadores de la etapa que comenzamos con él en Segunda. Sin embargo, con Luis César Sampedro somos un poco más verticales y directos de lo que lo éramos con Quique”, considera Manu.

El CD Lugo tiene 44 puntos y se mueve sobre el discurso de la permanencia. Distinto es que “no descartemos los ‘play off'”, asegura Manu, que espera regresar este fin de semana a la tierra donde pasó a la historia para un club donde ha echado raíces.

Pita: “Cambiaron su forma de jugar y lo aprovechamos”

Carlos Pita, en un encuentro del CD Lugo.

Carlos Pita, en un encuentro del CD Lugo.

Si Manu fue el autor del gol del ascenso del CD Lugo, Carlos Pita fue el que abrió la tanda y también marcó. El destino es caprichoso y ha querido que solo queden en el club gallego los dos jugadores donde Quique Setién depositó la confianza de empezar marcando y acabar finiquitando. Ambos cumplieron desde los once metros tras 120 minutos de esfuerzo. Años después de helar Carranza, el mediocentro gallego regresa para revivir grandes recuerdos.

El coruñés lleva en el CD Lugo desde 2010 y recuerda que llegaron “a esa tercera eliminatoria en un muy buen momento tras pasar dos rondas” ante Eibar y Atlético Baleares. Pita asegura que el momento del equipo era tan bueno que “ni nos importaba mucho el rival que nos tocase en la tercera ronda”. Y es que el recuerdo tan nefasto del ‘play off’ del pasado año hizo que los hombres de Setién llegasen a la fase de ascenso que culminaron en Carranza pletóricos. “El año anterior habíamos quedado campeones de grupo y no subimos y ese año llegamos como terceros y lo afrontamos con menos presión. Fuimos paso a paso, cogiendo confianza y estábamos muy motivados de cara a la última final”.

Y no la empezaron nada mal. “Conseguimos un buen resultado en la ida aunque sufrimos muchísimo en Carranza. Por fortuna estuvimos más acertados en los penaltis”, resume con sencillez el jugador gallego.

Y vaya si sufrieron, tal y como recuerda el mismo Pita. “Cogimos un poco de aire tras el penalti que falló Óscar Pérez al filo del descanso. Ese parón nos vino muy bien para mentalizarnos de que íbamos a sufrir en la segunda mitad. Nos decíamos que para nosotros era volver a empezar de cero porque nos tenían que marcar dos goles, pero todo eso se fue al traste rápido porque nos marcaron nada más empezar el segundo tiempo y se nos complicaba de nuevo el asunto”.

Al igual que Manu, Carlos Pita destaca un antes y un después en el partido. “Poco después de marcarnos el tercer gol, ellos dieron un bajón físico y psicológico por el hecho de habernos empatado y comenzar a tener el miedo de perder lo conseguido”. Además, Pita no olvida los tres cambios a la vez que hizo el Cádiz CF. “Ellos comenzaron a tener calambres y hasta ese momento estaban siendo superior a nosotros tanto en juego como en el físico pero comenzaron a estar justitos de fuerzas. Es cuando hacen el triple cambio y sacan a Óscar Pérez y creo recordar que a Juanjo también”, dice. Y dice bien porque tanto el mediocentro asturiano como el goleador extremeño dejaron su lugar a Moke y a Akinsola. El cambio que se le escapa era el de Cases, que entró por Dioni.

“Llegaron al final justitos de fuerzas”

Carranza era un infierno para el CD Lugo, que hasta el minuto 70 estaba siendo sometido por un Cádiz CF que buscaba el cuarto hasta que todo cambió. “Nos estaban entrando por todos lados, por las dos bandas nos metían centros peligrosos, movían el balón desde el centro de un lado para otro y estábamos desbordados pero de buenas a primera aquello paró. Ellos cambiaron su forma de jugar y nosotros lo aprovechamos para comenzar a hacer nuestro juego y asentarnos en el campo para crear ocasiones tras haber organizado nuestro ataque. Tuvimos un palo de Rubén García y dos claras de Berodia con la que poder haber matado la eliminatoria antes de la prórroga y durante”.

Porque lo que está claro, a juicio de los jugadores del CD Lugo, es que el Cádiz CF sacó bandera blanca en la prórroga en la búsqueda de los penaltis. “Ellos buscaban llegar a los penaltis. Estaban cansados y David de Coz entraba y salía del campo continuamente para perder tiempo. Al final, estuvimos más acertados y logramos el ascenso en un gran estadio”.

En la actualidad, el juego del CD Lugo no es tan elaborado como el que practicaba con Setién, pero no se ha perdido la esencia. “Seguimos sacando el balón jugado desde atrás aunque es verdad que ahora somos mucho más verticales y cuando robamos la pelota queremos llegar cuanto antes posible al área rival, como hace el Cádiz CF. Somos más agresivos en la presión”, avisa Pita sobre las peculiaridades del once de Sampedro.

Pita no esconde que “teniendo 44 puntos a falta de diez jornadas” es lógico pensar que harán lo imposible por lograr clasificarse para el ‘play off’ de ascenso. Y para poder pensarlo, qué mejor que una victoria en Carranza. “Estamos en una situación que para convencernos de que podemos jugar el ‘play off’ tenemos que ganar en Cádiz “.