La afición del Cádiz CF fue recibida con aplausos en el Heliodoro Rodríguez López de Tenerife.
La afición del Cádiz CF fue recibida con aplausos en el Heliodoro Rodríguez López de Tenerife.

Cádiz CF

Los roces que deja un ‘play off’

La afición del Cádiz CF descubre nuevos aliados aunque también choca con otros rivales

Por  17:34 h.

El roce hace el cariño. O no. Que se lo pregunten sino al Cádiz CF, que ha despertado en estos últimos años de ‘play off’ entre sus rivales todo tipo de instintos. Desde el fraternal y entrañable a otros menos deseados. El caso es que cuando se pone todo en juego siempre es más fácil que afloren sentimientos. Unas veces sirven para unir y otras para desunir. De todo hay.

La tensión de un ‘play off’ es lógica y, hasta cierto punto, saludable para el fútbol y sus emociones. El cruce de reproches durante los dos partidos de una eliminatoria entre aficiones no debería serlo tanto, pero en muchas eliminatorias lo es, aunque no deba llegar nunca la sangre al río. Pero también, en esos momentos tan delicados y con tanto en juego, también pueden descubrirse nuevas amistades y afinidades entre hinchadas que buscan lo mismo y que no por ello se empujan en el camino.

La historia de los ‘play off’ de ascenso está salpicada de nuevas rivalidades, pero también de nuevas amistades entre aficiones y, por extensión, clubes.

Echando la vista atrás, el Cádiz CF y su parroquia sabe muy bien lo que es caer de la forma más cruel. Pasó en Anduva, donde al gol de Pachón le siguieron otros dos del conjunto leonés que dejaba un año más a los amarillos en el infierno de la Segunda B. Cierto era que fue la primera eliminatoria y que el Mirandés no conseguiría el ascenso hasta un año más adelante con Pouso en el banquillo. No obstante, tanto en el partido de Carranza, donde el Cádiz CF de Jose se impuso 2-0, como en el de vuelta en Anduva, donde se cayó 4-1, ambas aficiones protagonizaron imágenes preciosas dándose ánimos al margen del resultado. Y es que cuando dos hinchadas van al fútbol a disfrutar y sufrir con su equipo poco importa lo que pase en el campo (Ais Reig incluido) cuando el objetivo común no es otro que convivir en buena lid con los ‘oponentes’ en la grada.

No sólo se hicieron migas con el Mirandés. Sin ir más lejos, y salvando siempre a los actos vandálicos propios de ultras, el año pasado las aficiones de Racing de Santander y Cádiz CF disfrutaron de un cruce en el que la camaradería entre aficiones estuvo bien presente. Esta armonía ha llegado incluso a los clubes, que ayer, con ocasión del ascenso del FC Barcelona B y la eliminación del Racing intercambiaron mensajes en twitter donde evidenciaban las magníficas relaciones que dejó el ‘play off’ del año pasado del que el Cádiz CF salió vencedor. En un tuit, el Cádiz CF daba la bienvenida a Segunda al Albacete y al Barça B, y aprovechaba para acordarse del Racing. “Abrazo grande a los amigos del @realracingclub. ¡Os esperamos pronto!”. Ante este guiño, el twitter del club cántabro no dudó en contestar. “Mil gracias, @Cadiz_CF. Ánimo a toda la familia cadista, sois de 1ª y lo habéis tocado con los dedos esta temporada. ¡Suerte en la próxima!”.

Otro fase de ascenso que dejó imágenes de orgullo entre dos aficiones enfrentadas fue el que perdió el Cádiz CF ante el Bilbao Athletic. Lo vivido en la calle Licenciado Poza de Bilbao, cerca de San Mamés, entre ambas aficiones aún se recuerda entre los aficionados cadistas más allá del repaso que se llevó el equipo sobre el verde la Nueva Catedral.

No puede olvidarse lo vivido en el último ‘play off’ disputado por el Cádiz CF ante el CD Tenerife. Ambas hinchadas protagonizaron en el partido de vuelta celebrado el Heliodoro Rodríguez López imágenes que deberían ser el ejemplo claro de lo que debe significar el fútbol fuera del rectángulo de juego, donde no siempre se ayuda a dignificar el deporte. La afición tinerfeña recibió a la cadista en los aledaños de su estadio con una salva de aplausos antes incluso de que se jugasen el pase a la final por el ascenso. Esta comunión siguió incluso después del encuentro y fue llevada a su máxima expresión en Getafe, donde los seguidores chicharreros llegaron a acordarse en sus cánticos del Cádiz CF, viéndose incluso una camiseta amarilla en la grada del Coliseum donde estaban la afición canaria. Amigos para siempre.

Pero no todo es buen rollo. De hecho, desgraciadamente, no suele ser lo habitual. Y sí. La afición del Cádiz CF también ha estado inmersa en algunas rencillas con otras con las que se ha enfrentado. Una de ellas no puede ser otra que la del Hércules, si bien apenas se han tenido que lamentar incidentes serios antes de los encuentros no puede olvidarse el cruce de insultos entre ambas, unidas en la memoria tras el descenso en el Rico Pérez a Segunda B con aquel penalti fallado por Paz y, más adelante, por el cruce en dos ‘play off’ de ascenso donde el Cádiz CF salió vencedor. La enemistad entre ambas aficiones es pública y notoria y tendrá que pasar muchos años para que las aguas vuelvan a su cauce.

Otro ‘play off’ que dejó muchas heridas fue el de hace dos años en el que el Oviedo se llevaba el ascenso en Carranza. Aunque en las calles de la capital ovetense siempre se vivió un clima puramente festivo y deportivo, las cosas comenzaron a complicarse con la entrada de los autobuses de ambos equipos en el Tartiere y a la semana siguiente con la famosa polémica por la que 155 hinchas asturianos no pudieron entrar en Carranza por motivos de seguridad que siguen investigándose en un juzgado. En este caso, ambas directivas, especialmente la oviedista, están poniendo todo de su parte para que el tema no se enfríe, algo que por supuesto no ayuda a que sus dos aficiones recuperen esa cordialidad que nunca debió perderse.

Por último, y no por ello definitivo, está el extraño recelo que mantienen desde hace tiempo seguidores de Cádiz CF y Getafe. Lejos queda ya el descenso a Segunda del club gaditano en el Coliseum, donde una parte de la afición del Getafe increpó a la gaditana y se alegró del descenso de los Lucas Lobos y compañía. Sin embargo, el tiempo ha pasado y las heridas no solo no se han cerrado sino que se han abierto con ocasión de la lucha por el ascenso de esta temporada. Las bromas de muchos cadistas a razón del poco seguimiento que tiene el conjunto madrileño en su propia ciudad no han sido bien acogidas, como es normal, por muchos aficionados del conjunto que entrena Pepe Bordalás. Esta calma chicha no parece que vaya a menguar en los próximos años, si bien, y tras el ascenso del Geta, ambas escuadras volverán a estar compitiendo en distintas categorías.