Barral se abraza con sus compañeros tras un gol del Cádiz CF.
Barral se abraza con sus compañeros tras un gol del Cádiz CF.

Cádiz CF

Las diez claves de la histórica victoria del Cádiz CF ante el Real Betis

Los hombres de Cervera creyeron desde días anteriores al choque que la remontada era posible

Por  15:14 h.

Ya es historia. Cervera y los suyos ya entraron en las páginas de oro y brillantes del club en Alicante, siguieron escribiendo capítulos el año siguiente en Segunda y ayer en Heliópolis estamparon su firma a un nuevo y grandioso episodio que ya se ha hecho un rincón dorado en la historia reciente y antigua del Cádiz CF. Página dorada en la historia del Cádiz CF y de las más negras en la de su vecino el Real Betis.

Pero para que ello se llevase a cabo tuvieron que darse varias circunstancias, algunas de ellas se recogen en las siguientes diez claves para que el Cádiz CF hiciera estallar el Benito Villamarín.

1.Fe y convencimiento desde el inicio

Muchos otros entrenadores hubieran tirado la Copa sin ningún tipo de contemplaciones e incluso ante la aquiescencia de su propia afición, que una vez asumida la derrota en Carranza en el partido de ida (1-2) no albergaba muchas esperanzas de levantar la eliminatoria ante todo un Real Betis de Primera y en su propio estadio. Afortunadamente, esa idea no caló en el vestuario, que desde el principio comenzó a creerse una locura que solo estaba en la cabeza de los suplentes menos suplentes de mundo.

La convocatoria de Cervera fue una clara declaración de intenciones. Un solo canterano para completar la convocatoria y el resto, profesionales a morir. El once ante el Real Betis fue el más completo y competitivo posible aunque con las lógicas reservas del trasiego liguero. Por si acaso, en el banquillo se quedaban las mejores armas. Las palabras de Romera y Cervera en la previa no resultaron los típicos tópicos. Decían que estaban trabajando la remontada a conciencia y al poco de echar a rodar el balón en Heliópolis se pudo confirmar que no lo decían en vano. La fe en la remontada era tan real que cuando se vieron por encima del marcador nunca apareció el vértigo.

2. Gol tempranero de Barral

Lo más difícil era meter el miedo al Real Betis cuanto antes y David Barral fue el responsable de hacerlo al adelantar al Cádiz CF con un gol en el segundo minuto de juego que metía de lleno a los gaditanos en la lucha por la eliminatoria. El gol abrió más si cabe el partido y lo condujo a una bendita locura donde los amarillos se supieron mover como pez en el agua.

3. El kamikaze sistema de Setién 

Hay un punto evidente y que sin él muy difícilmente la hombrada del Cádiz CF en Sevilla hubiera podido ver la luz. Este no es otro el kamikaze sistema de Quique Setién, que con un 1-2 cosechado en la ida salió con su innegociable idea de atacar con el balón controlado, asumiendo riesgos y dejando espacios a un Cádiz CF al que, por muy de Segunda que sea, no se le puede conceder tantos metros a la espalda de los centrales ni de broma. A sabiendas de ello, Cervera alternó su presión, la cual adelantaba o retrasaba según las pautas y el momento del partido. El entrenador del Cádiz CF, consciente de que la defensa es el verdadero talón de Aquiles del Real Betis, supo buscarle las cosquillas a unos zagueros que se vieron superados a la hora de sacar el balón jugado en determinados momentos. No solo eso, las contras del Cádiz CF en la primera parte fueron varias gracias a la defensa adelantada verdiblanca.

4. El balón parado vuelve a brillar

Y de repente… el maná. Trece jornadas sin oler un gol a balón parado y de buenas a primeras ha llegado la tormenta perfecta. Gol de Carrillo al Reus. Gol de Garrido al Sporting. Gol de Álex al Valladolid. Y ante el Betis, dos. El primero de Romera, que tras un saque de esquina de Aitor y una prolongación con la cabeza de Moha cabeceó en el segundo palo a gol. Y el segundo, y quinto del partido, de Kecojevic a centro de Salvi tras un córner. Cervera ha tardado mucho en encontrar la pizarra pero en cuanto la ha encontrado, sus chicos se han encargado de sacarle brillo.

5. Los cambios

Cervera los tenía pensado desde que la cosa se puso entretenida. Si el partido y la eliminatoria se iba por el sumidero era probable que Alvarito y Salvi ni tan siquiera saltaran al campo, pero en cuanto el asunto se puso serio no tuvo otra que poner a calentar sus tres indiscutibles. Eso sí, antes de sacarlos, volvió a retener los cambios un tiempo en el que el Real Betis buscaba más el tercero que el Cádiz CF el quinto. Dicho y hecho. Fue acortar distancias Tello y Cervera meter de una tacada a Salvi a Alvarito para fortalecer más la defensa y matar en una contra al Real Betis en lo que fue todo un acierto y que el cadismo esperaba como agua de mayo. Poco después, Garrido entraba por un cansado Barral y el Cádiz CF terminaba de matar el partido con el triple pivote de Abdullah, Álex y el centrocampista vasco.

6. El centro del campo

Era un partido en el que se iba a correr de lo lindo. Por eso mismo, Cervera dio la titularidad a dos jugadores con hambre de minutos como Álex, que lleva titular el último mes de noviembre y Abdullah, que llevaba sin jugar todo el mes de noviembre. Por tanto, el técnico del Cádiz CF dio descanso a los fatigados José Mari, que dejó fuera de la convocatoria, y a Garrido, al que hizo entrar como tercer cambio. Álex hizo un partido perfeco. Se fajó con Camarasa y no lo dejó respirar buena parte del partido. Por su parte, Abdullah sacó su mejor versión, no le quemó el balón en ningún momento y cambió el juego de banda a banda con una facilidad pasmosa. Como no, también robó balones a granel. Ambos centrocampistas completaron los 90 minutos con sacrificio y sabiendo gestionar a la perfección el estado físico.

7. Centrados a pesar de los errores arbitrales

Parece evidente que la derrota del año pasado en Anduva ha servido mucho más que para perder aquellos tres puntos que volaron en la segunda mitad. El arbitraje de Ais Reig pasó factura en aquel partido en el que expulsó a Gorka Santamaría por doble amonestación, una de ellas por beber agua. Aquel árbitro desquició aquel día ante el Mirandés a un Cádiz CF que ‘se fue’ del partido a hacer más la guerra contra el trencila alicantino que contra el equipo leonés. La ventaja inicial de 0-2 se fue al traste en una segunda parte en la que el Cádiz CF jugó con uno menos pero totalmente descentrado.

De aquel partido se sacó una lectura clara. ‘El árbitro se puede equivocar, pero lo que no podemos equivocarnos somos nosotros. Hay que aislarse. Volver al partido cuanto antes. Pite el árbitro lo que pite, nosotros a lo nuestro’. Bajo esas premisas el Cádiz CF se ha sobrepuesto a muchos arbitrajes donde las decisiones no han sido las más benévolas con sus intereses. Ayer volvió a ocurrir con dos acciones que perjudicaron enormemente a un Cádiz CF que en ningún momento se perdió en discusiones con el árbitro más allá de la jugada en cuestión. El primero de los errores fue la falta que precedió al primer gol bético. Kecojevic dio balón claramente antes de contactar con el delantero verdiblanco. Se protestó, faltaría más. Se encajó el gol y el equipo volvió a su vía. El segundo fue más doloroso. Se le anulaba un gol legal a Aitor por un fuera de juego inexistente. Aitor se quedó perplejo, pero el Real Betis puso tan rápido el balón en juego que el Cádiz CF no tuvo tiempo ni para protestar un gol que le ponía las cosas mucho más de cara aún.

8. Acción-reacción

La madurez de este Cádiz CF es increíble. Lo ha demostrado en Liga y ayer en el Villamarín lo exhibió de la mejor manera posible. No venirse abajo en todo un Villamarín cuando el rival te empata hasta en dos ocasiones es para destacarlo. Y no solo no desfallecer, sino que incluso tras recibir lo que en otros equipos sería un golpe mortal y moral, el Cádiz CF fue capaz de levantarse y volver a golpear. Pasó con el 1-2 de Romera a los tres minutos del 1-1. Y volvió a pasar con el 2-3 de Aitor a los tres minutos del 2-2. Y volvió a pasar con la clara ocasión de Salvi tras el 3-4 de Tello que parecía ser el comienzo del fin de la remontada amarilla. Pero no lo fue. Y no lo fue porque a los once minutos del gol bético, Kecojevic sentenciaba la eliminatoria en el minuto 77 con su gol a la salida de un córner.

9. Ambiente propicio en el Villamarín

Ni que decir tiene que para que el ambiente del Villamarín se volviera en contra de los suyos el Cádiz CF tuvo que crear el escenario propicio gracias a su buen hacer. Los pitos al Real Betis fueron intermitentes dependiendo de la secuencia que se daba en el resultados. Fue en el descanso cuando el respetable estalló contra los suyos con una sonora pitada aderezados con gritos de ‘Quique vete ya’. Ya en la segunda parte, el público volvió a estar con los suyos pero de una manera más respetuosa que animosa. Solo el Gol Sur se alineaba con los jugadores hasta que llegó el definitivo 3-5 que también se unió a las protestas con el clásico ‘Estamos hasta los h…’ que se extendió por el resto del graderío.

10. Estados anímicos distintos tanto en la ida como en la vuelta

Decía el exentrenador del Cádiz CF, Héctor ‘el bambino’ Veira, que “el fútbol, como la vida, es un estado de ánimo”. Y debe serlo tras lo visto en esta eliminatoria entre el Real Betis y el conjunto gaditano. Sin ir más lejos, el partido de ida disputado en Carranza se celebró en un momento en el que el Cádiz CF se encontraba en plena crisis de identidad acumulando siete partidos sin ganar y justo después del repaso que la SD Huesca le metía en El Alcoraz, donde perdió 1-0 pero pudo encajar muchos más. Por contra, el Real Betis llegaba a Carranza en un estado de euforia liguera extraordinaria y tras vencer en el Santiago Bernabéu 0-1 y enlazar varios partidos buenos que habían llevado al equipo verdiblanco a la séptima posición y a su hinchada, que se desplazó en masa a Cádiz, a pensar en cotas más altas.

Sin embargo, las tornas cambiaron en un mes. El Cádiz CF sumaba cuatro victorias consecutivas en Liga y llegaba al Villamarín pletórico. Todo lo contrario que su rival, que tras el 5-0 recibido en Eibar empataba de milagro en su campo ante el Girona 2-2 en el minuto 94.