Los jugadores del Murcia celebran el gol de Azkorra en Carranza tras el saque de una falta.
Los jugadores del Murcia celebran el gol de Azkorra en Carranza tras el saque de una falta.

Cádiz CF

La zona del Cádiz CF, de multa

De los siete goles recibidos en Liga, cuatro han llegado a balón parado

Por  8:00 h.

Costó un ascenso. El Oviedo se iba a Segunda gracias a un saque de esquina rematado, sin oposición alguna, por David Fernández. A la repesca. Y en la repesca, choteo del Hércules con una jugada de pizarra que coge desprevenida a la entortada defensa del Cádiz CF. 2-0 de Chechu que solo es levantado gracias a la ayuda arbitral. Y la última, en San Mamés. El 1-0 de los cachorros llega precedido por el enésimo saque de esquina mal defendido por el once amarillo, que contempla con pasividad como Santamaría remata a placer un despeje de Aulestia tras un disparo lejano de Lekue, que había recibido libre como el aire fuera del área un servicio raso a la salida de un córner.

Tres partidos cruciales. Tres cagadas brutales. Y el Cádiz CF, en Segunda B. Y lo que más preocupa. Con casi los mismos hombres en defensa que no consiguieron el objetivo y… con los mismos errores que condenaron al equipo a su sexto año consecutivo en la categoría de bronce. Y sí, con el mismo entrenador al que hasta el momento se le considera intocable pero que podría venir de nuevo a Carranza ‘tocado’ si no saca los tres puntos en Linarejos este mismo domingo. Y sí, con sus mismas costumbres de rotar en el once y su cuestionable defensa en zona para los balones parados del enemigo.

Hasta el momento, en los diez partidos que se llevan de Liga, el Cádiz CF ha encajado siete goles. Cuatro a balones parados, y de todos ellos, seis de cabeza y solo uno con el pie. La cosa está clara, cada vez que un balón se acerca al área de Cifuentes a dos metros del suelo: miedo.

El primero en abrir la particular lata cadista fue el ‘9’ del Cartagena, que remató solo en el primer palo un falta escorada botada por Menudo. Al final, el conjunto de Claudio se impuso 4-2 pese a dar facilidades en su defensa.

Pasada la pifia de Cifuentes, por cierto, también en otro centro pero esta vez en jugada, que costó el empate en Granada ante el filial nazarí, llegó otro gol de cabeza de un rival. En esta ocasión, y tras una falta despejada por la defensa cadista, fue Juanjo el que se precipita al entrar a Sergio Rodríguez, que tras dejar atrás al lateral cadista centra para que marque, solo, Marcos consiguiendo el empate del Marbella.

Más claro fue el error en la marca de Garrido ante La Hoya Lorca, segundo equipo que se beneficiaba del carajal que monta la defensa cadista a la hora de defender un saque de esquina en zona. Antonio López, con un buen testarazo, batía a Cifuentes, que previamente había concedido un córner evitable.

El enésimo fallo en la marca costó la primera derrota en casa ante el Murcia. Azkorra, hasta en dos ocaciones, remató de cabeza, hasta dos veces seguidas, un centro escorado de falta que se tragaron, uno por uno, Tomás, Josete, Servando, Abel y hasta el apuntador. El delantero pimentonero cabeceó en el segundo palo sin oposición, su remate fue a la madera y él mismo lo volvió a cabecear hacia las mallas sin que Garrido, en un balón sencillo de despejar aunque estuviese bajo palos, acertase a conectar con el balón.

El último tanto a balón parado de un rival está bastante fresco en la memoria. Lo marcaba, también de cabeza, el delantero lepero Chaco a la salida de otro saque de esquina que Cifuentes pudo evitar. Si es que aún hay porteros que bloquean un balón sin necesidad de despejarlo tan solo… Ya luego, más de lo mismo. Jugada de estrategia del rival, lío en la zona amarilla del Cádiz CF, y nuevo desencanto en la grada.