Chico Puig dialoga con Vizcaíno en el palco de Carranza.
Chico Puig dialoga con Vizcaíno en el palco de Carranza.

CÁDIZ CF

La solución al problema del Cádiz CF, por medio millón de euros

Por un precio cercano a los 500.000 euros Pina o Vizcaíno ya podrían tener la mayoría de acciones, pero nadie está dispuesto a pagar

Por  14:30 h.

Con 500.000 euros se puede arreglar el gran conflicto institucional del Cádiz CF. Para el ciudadano de a pie, bastante dinero. Pero en el mundo del fútbol, calderilla para quien de verdad confía en un proyecto y cree que puede obtener rendimiento a medio-largo plazo.

Medio millón de euros. Aproximadamente es lo que valdrían las acciones de Chico Puig y Federico González, claves si se produce la liquidación de la Sociedad Limitada Locos por el Balón. Aún no les han puesto precio, pero rondaría esta cantidad, que correspondería a la mitad de lo que les costó el club de sus amores, y que todavía le sigue saliendo muy caro.

Ellos poseen el 21% de las acciones del Cádiz CF. La jugada de Antonio Muñoz, que vendió su parte y dividió el paquete de Bahía (la Justicia dirá si fue legal), dejó en fuera de juego tanto a Federico como al fallecido Paco Puig, a quien ahora representa su hijo Chico. Todas sus acciones, unas 26.000, se quedaron en papel mojado, sin ningún valor y sin ningún poder.

Pero la situación ha dado un giro de 180 grados, y el papel de estos dos empresarios gaditanos puede ser fundamental. Parece un guiño después de que hayan sido maltratados por todos los que han tenido el mando en el Cádiz CF. Sus acciones pueden dar la llave de la entidad a Quique Pina o a Manolo Vizcaíno, en función de quien dé primero el paso. Porque ellos no tienen preferencia alguna.

Cádiz CF: La disolución de Locos por el Balón

Es uno de los movimientos decisivos pero antes deben producirse otros pasos previos. El principal es que David Buitrago, mano derecha del murciano, demande vía judicial la disolución de Locos por el Balón ante la negativa de Manolo Vizcaíno de convocar la Junta de Accionistas para dejar de ser administrador único y llevar la gestión compartida. Será cuestión de tiempo, de meses o de años, y si el juez fulmina esa sociedad cada parte se quedaría con el 24,75% de las acciones del Cádiz CF (hasta ahora es un paquete indivisible sobre el que manda el sevillano).

Insuficiente para tomar las riendas del club de Carranza, muy lejos del 50%. Además, se produciría una atomización del accionariado que podría resultar desastrosa para la entidad, con dificultades tremendas para alcanzar de acuerdos y un peligroso vacío de poder. Pero todo cambia si entran en escena Puig y González.

Ellos poseen el 21% de las acciones. Y su paquete es indivisible: su amistad es indiscutible (en el caso de Chico, lo hereda de su padre) y no piensan ir por separado. Ellos están dispuestísimos a vender, pues aún siguen pagando 14.000 euros mensuales de un crédito que pidieron para inyectar dinero para el Cádiz CF, el club de sus vidas y el que le ha dado muchísimos disgustos.

Chico y Federico no tienen preferencias

No hay golpes de pecho, como hacía Antonio Muñoz. Venderán sus acciones al primero que le pague lo que ellos pidan. Aún no han puesto precio pero ronda el millón de euros. 500.000 para tener el poder. Se ingresan, se firma ante notaria y el traspaso queda completado. Nada de cláusulas leoninas, de que pago ahora una parte y un porcentaje si asciende el equipo. Dinero contante y sonante.

Ambas partes enfrentadas se han puesto en contacto con estos dos gaditanos. Primero Quique Pina a través de colaboradores, y la pasada semana, el miércoles, el propio Manuel Vizcaíno. En el almuerzo, yambién con Martín José García en la mesa, el sevillano les informó de la situación actual, pero en ningún momento habló de comprar ese 21%. Todavía quedan varios movimientos por completar, pero si se enfila este camino, el judicial, Chico Puig y Federico González tendrán mucho que decir en el Cádiz CF. Y ganará el primero que dé el paso. Pero esta vez, de verdad.