Manuel Vizcaíno y Quique Pina, en Carranza.
Manuel Vizcaíno y Quique Pina, en Carranza.

Cádiz CF

La paz reactiva al Cádiz CF y deja las cosas más claras

Vizcaíno da su brazo a torcer y concede a Pina la potestad absoluta de hacer y deshacer en el plano deportivo

Por  18:31 h.

Tan pronto como Manuel Vizcaíno y Quique Pina sellaron la paz a primera hora del día de hoy, el departamento de comunicación del Cádiz CF comenzó a anunciar fichajes a cascaporro. Era cuestión de tiempo que el presidente diera su brazo a torcer y la maquinaria comenzara a reactivarse. La firma de Vizcaíno para entregarle el poder de firma deportiva a su socio se ha dilatado en el tiempo pero al fin ha llegado a ser una realidad y el Cádiz CF, otra vez, reanuda la marcha a dos semanas para el comienzo del campeonato liguero.

Ha sido el culebrón de este verano y esta mañana, a eso del mediodía, se ponía fin al mismo. Con toda seguridad no será el último que ambos dirigentes protagonicen, pero al menos este que incumbía a la firma de futbolistas por parte del consejero delegado ya ha sido zanjado por el bien de una institución que seguirá teniendo una bicefalia en el poder aunque muy bien diferenciadas en cuanto a sus responsabilidades adquiridas con el nuevo acuerdo. Por un lado seguirá estando, de momento, Manuel Vizcaíno como presidente. Pero será un máximo mandatario con poder de firma solo en el plano de patrocinios y con la labor de representar al club en actos de índole institucional. Porque al frente del aspecto deportivo, a la hora de negociar jugadores, firmarlos y venderlos el que tendrá a partir de hoy patente de corso no es otro que Quique Pina. Así se llegó a un acuerdo al principio de los principios y así se firmó ayer tras cantidad de dimes y diretes.

La relación entre ambos, pese al nuevo acto de conciliación de hoy, sigue siendo muy complicada. Pese a seguir siendo socios, ambos siguen recelando del contrario y es fácil imaginar nuevas fuentes de conflicto en un futuro no muy lejano. Sin embargo, y tal y como ocurrió el año pasado antes del comienzo de la Liga, desde las dos partes se ha querido llegar a un acuerdo para que el club no se que bloquee y ya irán arreglando otros conforme la normalidad y la estabilidad se consoliden en el club. Ahora mismo, lo importante es que el equipo quede reforzado con la llegada de refuerzos y ya habrá tiempo de seguir cambiando la situación contractual de la gestión de un club que seguirá teniendo a dos dirigentes muy separados en lo personal.

Lo que queda claro es que Pina ha tomado mando en plaza de manera sobresaliente. Vizcaíno ya no puede revocar la firma que le ha entregado, bajo un pacto anterior, a Pina y el murciano ha pasado a tener mayores cuotas de poder en una entidad en la que tarde o temprano acabará siendo dirigida por el actual presidente de honor, Juan José Pina, padre del consejero delegado.

No obstante, las cosas este año seguirán quedando de la misma manera. Esto es, Manuel Vizcaíno seguirá siendo el presidente, Quique Pina el consejero delegado y Juan Carlos Cordero el director deportivo.