Manolo Ruiz junto a Schuster en su periplo en el Real Madrid.
Manolo Ruiz junto a Schuster en su periplo en el Real Madrid.

CÁDIZ CF

La mano derecha de Schuster es quien mece la cuna balona

El jerezano Manolo Ruiz pone en práctica en tierras linenses la receta que le llevó al éxito en el Real Madrid

Por  17:00 h.

Manolo Ruiz (Jerez, 3 de diciembre de 1962) es la cara nueva de este clásico provincial de los últimos años. Muda la de Rafa Escobar, eterno hasta la pasada Navidad, cuando los malos resultados y el peso del tiempo le fulminaron del banquillo balono. Le sustituye este jerezano de gesto serio, con escasa experiencia como primer espada pero dilatada y exitosa a la sombra de Bernd Schuster.

Ruiz ha sido la mano derecha del exfutbolista y entrenador alemán en su periplo como técnico del Xerez, Levante y Getafe, acompañándole en su aventura en el Besiktas turco y en el Real Madrid. Pese a su estancia en Chamartín y ganar una de las pocas ligas blancas en la última década, apenas se le reconoce, prueba de su labor siempre alejada de los focos y los ‘flashes’.

Sin embargo, desde el silencio humilde, este míster gaditano sería pieza fundamental en ese equipo campeón de Raúl, Robben, Higuaín y Van Nistelrooy, entre otras estrellas. Manolo Ruiz se encargaba de diseñar las jugadas de estrategia, a veces denostadas entre los grandes clubes pero decisivas para alcanzar los objetivos finales. “Para un equipo pequeño o mediano son fundamentales. En un grande como el Madrid también te pueden sacar de muchos apuros”, reconocía Ruiz en una entrevista.

Los caminos se separaron. Schuster decidió hacer un paro biológico, aunque con un polémico paseo por Málaga, y Ruiz, que personalmente parece estar en las antípodas del teutón, consideró dar el salto como primer entrenador. Durante muchos meses ha buscado su sitio en la Liga de Fútbol Profesional, si bien terminaba aceptando la oferta de la modesta Balona para catapultar su carrera.

Y Manolo Ruiz ha caído bien en territorio linense, tan exigente como agradecido. Pronto taponaba la hemorragia por la cual se habían escapado tantos puntos en la primera vuelta y mantenían a la Recia, tradicional equipo de ‘play off’, luchando por la permanencia. La derrota en Jumilla le costaba el puesto a Escobar y daba la alternativa al jerezano en el primer duelo del año, ante el UCAM Murcia (0-0).

Ruiz trabajó con fervor el juego defensivo, uniendo las dos líneas (defensa y centro del campo) y cerrando espacios. Su mano se notaba en los primeros encuentros, en los que la Balona se fortaleció, y a partir de entonces empezó a mirar hacia arriba. Con un 4-1-4-1 dibujado sobre el césped, fuerte en las acciones a balón parado, la Balompédica crea fútbol aunque le falta remate. Aún así, desde su llegada ha firmado cinco victorias, cuatro empates y cuatro derrotas, y sería séptimo en una hipotética clasificación.

Entrenador serio, que maneja tanto la mano derecha como la izquierda, ha calado también en un vestuario que aplaude su profesionalidad, su labor y su entrega. También gusta entre la hinchada, y temen que el año que viene dé un salto a un equipo de Segunda División o de la categoría de bronce con aspiraciones de ascenso. Manolo Ruiz ya vuela solo. Y reúne condiciones para ser un entrenador a tener muy en cuenta.